Joselin Centurión tenía 21 años y vivía en el barrio El Zaizar. Desde los 11 meses de vida, padecía de una enfermedad pulmonar crónica obstructiva como consecuencia de haber sufrido sarampión y neumonía. Por tal motivo, durante mucho tiempo estuvo en lista de espera para recibir un trasplante bipulmonar en la Fundación Favaloro.
Sin embargo, ese donante llegó y el día viernes falleció en el Hospital de San Justo, donde sus familiares la llevaron urgentemente al ver su grave estado de salud.
"El jueves empezamos a ver que tenía serias dificultades para respirar, pensamos que le iban a poner alguna inyección y se le iba a pasar. Pero no fue así, empezó a empeorar y a necesitar cada vez más oxígeno, tanto que llegó a estar en un estado de inconsciencia" cuenta Claudia, madre de la chica.
La tuvieron que reanimar pero el estado ya era irreversible. "Estaba morada, tuvieron que hacerle diálisis porque le sangraba la nariz, la boca, al igual que cuando hacía pis. A las pocas horas murió".
La joven fue velada en su casa, con sus amigos, con sus vecinos, con sus seres queridos. El dolor por el que atraviesa esta familia es indescriptible, principalmente, la madre de Joselín. "No caigo, pienso que esto es mentira. La extraño y se me vienen los recuerdos, de lo mucho que luchamos juntas. Ahora ya no está más, es un angelito en el cielo"






