SOCIEDAD

Monte Grande: ¿por qué se formaron inusuales nubes antes de las lluvias?

El cielo de la localidad cabecera de Esteban Echeverría se encapotó y llamó la atención de los vecinos.

Monte Grande: ¿por qué se formaron inusuales nubes antes de las lluvias?
El Diario Sur

Tanto el sábado como el domingo por la tarde, una vez que se cerraron las escuelas tras las elecciones, hubo un acontecimiento que llamó la atención de miles de vecinos. Es que el cielo se nubló de una forma muy inusual, y resultó ser un fenómeno meteorológico raro que fue descubierto por los especialistas, aunque parezca increíble, hace apenas diez años. 

Se trata de las formaciones nubosa conocidas como undulatus asperatus. A la vista se puede apreciar como un extenso e ininterrumpido cúmulo de nubes con mucha densidad y una intensa e inusual presencia de rasgos ondulados. Además suelen ser nubes muy oscuras que parecen anticipar una gran tormenta, aunque los datos meteorológicos muestran que suelen disiparse sin fuertes lluvias o con algunas lloviznas, tal como ocurrió el lunes. 

Monte Grande: ¿por qué se formaron inusuales nubes antes de las lluvias? — foto 1
El Diario Sur

En Luis Guillón también se vieron, pero con menor intensidad.

Especialistas en estudios de la atmósfera indicaron que estas formaciones suelen sorprender a las personas por dos motivos: "Tienen la particularidad de ser nubes bajas y turbulentas. Son muy llamativas porque parece un mar cargado de olas que está en el cielo, y da una sensación apocalíptica, cuando realmente no son síntoma de tormentas fuertes". 

Las undulatus asperatus fueron las últimas nubes que se descubrieron. ¿Antes no existían? Sí, el fenómeno siempre existió pero recién en ahora son consideradas como un caso aparte. En 2009 la  Asociación de Apreciación de Nubes del Reino Unido impulsó la idea gracias a la cantidad de imágenes que empezaron a circular de estas nubes en las redes sociales. La Real Sociedad de Meteorología acompañó esto y recién en el año 2017 la Organización Meteorológica Mundial las reconoció de forma oficial como un fenómeno meteorológico. La última vez que se "descubrió" un nuevo tipo de nubes antes de este caso fue en 1951.