El hecho se produjo el domingo por la noche en la intersección de las calles Huego y Restelli. Allí, los vecinos intervinieron en un terrible caso de violencia de género.
Un hombre junto a su esposa y su pequeño hijo viajaban en un auto hasta que la mujer se arrojo del mismo en movimiento y pidiendo a gritos por ayuda.
La gente de la zona intervino sin saber exactamente lo que estaba sucediendo. Allí vieron que la mujer estaba lastimada, con la boca y su remera ensangrentada además de un ojo hinchado.
La misma repetía que su marido la había golpeado y que su hijo también había sido lastimado por su padre. Una de las vecinas del lugar decidió ingresar al automovil, sacar al chiquito y ponerlo a resguardo.
Minutos después llegó un patrullero pero la mujer no quiso hacer la denuncia. Por lo que explicaron los testigos del caso, la víctima afirmaba que "era del interior, que no tenía familiares en Buenos Aires y que si denunciaba a su marido se iba a quedar sola".






