El hecho se produjo esta semana cuando una joven solicitó un Uber. La misma vive en el barrio Malvinas y debía viajar con su pequeño hijo.
"Mi casa está sobre la calle Rivero y tenía que ir hasta Terrarosa al 2000, donde estaba mi marido y su amigo. Como ya eran las diez de la noche creímos conveniente que viajara de la manera más segura" cuenta Lu, la damnificada en este caso.
Al subir no notaron nada particular y el viaje se desarrollaba con normalidad. "A mitad del camino el conductor empezó a tener un comportamiento extraño y nos pidió que nos bajaramos. Faltaban varias cuadras para llegar a nuestro destino.". El hombre se negó a seguir con el viaje porque se había perdido, le agarró miedo y nos obligó a descender en un descampado ubicado en las inmediaciones del cementerio.
"Yo no podía creer lo que estaba haciendo. Le dije que me llevara a destino y el respondió que tenía otros viajes que hacer. Aceleró y me tiró el cochesito de mi nene por la ventana. Nos dejó solos".
Afortunadamente, una vecina de la zona asistió a la joven y le.prestó su teléfono para llamar un remis. "Yo no tenía batería, mi marido no tenía crédito. Llegué a donde tenía que ir como pude" explica la joven y agrega "Hay que prestar mucja atención y estar precavidos ante estos casos. A nosotros no nos pasó nada gracias a Dios pero hay que estar atentos".






