Un centenar de jovenes y adolescentes celebraron su Último Primer Día de clases por las calles de Monte Grande. La plaza Mitre fue el epicentro de los festejos, para luego ir a los distintos colegios de la zona.
Esta polémica pero cada vez más recurrente tradición consiste en celebrar desde la noche anterior hasta el amanecer, y tras la fiesta entrar juntos al colegio. Viene acompañado de la euforia de adolescentes de 16 a 18 años que celebran terminar el secundario al final de este ciclo.







