Esteban Echeverría

La Laguna: “habla de la dificultad de convivir el humano y la naturaleza

Fue realizada por un cineasta de Monte Grande, y fue presentada en 2015. Ahora sale a la venta a través de los puestos de diarios de Esteban Echeverría.

La Laguna: “habla de la dificultad de convivir el humano y la naturaleza
El Diario Sur

Victor Bailo es realizador cinematográfico, y en 2015 presentó en la Sociedad Italiana de Monte Grande la película ‘La Laguna’, un documental de la Laguna de Rocha. La laguna es patrimonio de Astean Echeverría, cerca de los límites con La Matanza y Lomas de Zamora. Está delimitada por la Autopista Ricchieri, Av. Fair, y Villa Trasradio a aproximadamente 11 km del Aeropuerto Internacional de Ezeiza y a 33 km de CABA.

Ahora la película documental está a la venta en puestos de diarios de la región, y buscarán que se incluya como material didáctico en las escuelas. “Siempre fue un lugar de paseo para mí”, cuenta Victor que nació y creció en Monte Grande, y ahora volvió para que sus hijos también crezcan en Esteban Echeverría. Cuando le tocó hacer la película volvió al lugar donde jugaba y se encontró con un lugar que “refiere a la dificultad de vivir nosotros, el humano, con la naturaleza”, según le contó a Extremo 88,7.

¿Cómo surgió la idea de hacer esta película?

La ecología avanzó a conceptos más modernos del hombre en el espacio. Entonces ahí aparecían desde barrios privados conviviendo con casas muy precarias. Nos encontramos con la historia, como las instalaciones de Trasradio, que forman parte de nuestra historia hasta arquitectónicamente. Y todo esto convive con un espacio muy bello, que tiene una función fundamental como tienen todos los humedales, que tiene que ver con que no se los tape para que puedan seguir.

¿Qué muestra desde la fotografía del film?

Tratamos de reflejar el movimiento durante un año, durante las cuatro estaciones. Cada una con sus colores, sus sonidos, imágenes que no dejan de ser bellas. Hasta la basura acumulada tiene cierto toque de color que es lamentable, pero es un objeto visual.

¿Cómo viste la cuestión de la contaminación?

Una realidad muy difícil de modificar. Siempre parecen mayores otro tipos de problema antes de la ecológica, pero es un tema de base que debería estar en todos los pensamientos de los grandes partidos políticos. Entiendo que es una realidad muy compleja, y por eso sería interesante que haya políticas públicas al respecto. 

Tuviste apoyo del INCAA y del Instituto de Cine Argentino.

En 2015 existía, y subsiste en parte, subsidios a la producción nacional de cine. Esta película se inscribió y tras concursar y presentar un proyecto un jurado nos otorgó la posibilidad de co-producir, además ayudado por estos subsidios que son importantes. Quizás no tanto para el cine taquillero pero sí para este cine que busca reflejar la realidad que vivimos todos los días.

Si no es taquillero, ¿por qué meterse en esta cuestión?

A vecesuno piensa que estos temas no le interesan tanto a la gente, pero fundamentalmente porque no están a la vista. Cuando empiecen a viabilizares van a ver que, sobre todo para los jóvenes, es un tema muy interesante por suerte, y espero que funcione mejor que para mi generación.

¿Y a vos qué fue lo que te atrajo?

Era muy prejuicioso con el asunto de la ecología, en el sentido de que creía que defendían más a las ballenas que a los seres humanos. A veces la publicidad, o lo que uno lee da para pensar en eso. Pero la corriente de pensamiento más actual y moderna de lo que se conoce como ‘ambientalismo’ incluye al hombre y a los problemas sociales. Aquí estamos en una zona de borde donde la tierra está tan deseada por empresa como por personas que buscan donde vivir. Este concepto del ambientalismo va por la convivencia y el manejo de los problemas, es el concepto que hizo que me interese la película. Yo no quería filmar pajaritos volando, sino los pájaros en un entorno amenazado y conviviendo con el hombre que también está amenazado.

¿Quién más colaboró?

Quiero agradecer a la gente del coelctivo Unidos por la Laguna de Rocha, y también a los equipso de ACUMAR y de Medio Ambiente del Municipio de Echeverría. Sin ellos la película no hubiera sido posible.