Así como en Navidad, los fuegos artificiales tuvieron mucho menos protagonismo este Año Nuevo. Y con la disminución en el uso, también se percibió una importante caída en los pacientes de las guardias locales por quemaduras a causa de la mala utilización de la pirotecnia. En Esteban Echeverría solo se registró un herido por fuegos artificiales.
Desde el Hospital Santamarina resaltaron que la madrugada del 1 fue muy tranquila, y que solamente atendieron a dos pacientes: uno por un accidente automovilístico y otro por traumatismos a causa de una caída. No recibieron quemados y accidentados por peleas callejeras, cifra que también repitieron durante Nochebuena y Navidad.
En tanto, desde la Clínica Monte Grande confirmaron que recibieron solo a un paciente con una quemadura en una de sus manos, producto de un accidente con un cohete. Además, atendieron a tres jóvenes heridos que llegaron tras una riña callejera.
Tanto en el Policlínico Municipal como en la Clínica, este año tampoco se recibieron heridos por corchazos.
El fenómeno de haber atravesado las fiestas prácticamente sin heridos no fue exclusivo de Esteban Echeverría. El Hospital de Quemados, ubicado en el barrio porteño de Caballito, tampoco recibió a ningún herido por pirotecnia. Es la primera vez que ocurre tal cosa en los últimos 38 años.






