A primera hora del día, casi antes del amanecer, las calles de Esteban Echeverría tuvieron una importante cantidad de vecinos circulando: en su mayoría trabajadores que deben cumplir horario a pesar de la cuarentena. Sin embargo, a lo largo de la mañana se pudieron observar lugares con amontonamientos innecesarios.
Filas de cien metros afuera de bancos, colas todavía más largas en hipermercados y verdulerías. Muchos vecinos no se acoplaron hoy al aislamiento social, preventivo y obligatorio que ordenó ayer el presidente de la Nación, Alberto Fernández, para detener la diseminación del coronavirus.

Así estuvo esta mañana la entrada a un comercio en Av. Valette y Camino de Cintura.
Todas estas actividades están enmarcadas dentro de lo que sí se puede hacer durante la cuarentena, pero la forma en la que se está dando no es la aconsejable, teniendo en cuenta que se produce lo que precisamente se busca evitar: la presencia de muchas personas en un lugar reducido.
La circulación en la ciudad no es la misma que en un día común, pero no disminuyó con respecto al día de ayer, cuando la cuarentena, para la comunidad en general, era voluntaria y no obligatoria. Esto se traduce en un riesgo para los echeverrianos, teniendo en cuenta que están expuestos en un escenario sanitario adverso.
Hasta el momento, las autoridades de seguridad no reportaron intervenciones en las calles sobre controles de personas que estén violando la cuarentena. Tampoco se registró presencia de otras fuerzas que no fueran la Policía Bonaerense o la Guardia Urbana local.






