Esteban Echeverría

Simplicity en el ojo de la tormenta por operar en cuarentena y con permisos truchos

Simplicity pertenece a la cadena Farmacity, ligada a un ex funcionario del Gobierno de Macri. Les dieron a sus empleados certificados de farmacéuticos para tratar de burlar la cuarentena. Los denunció un vecino.

Simplicity en el ojo de la tormenta por operar en cuarentena y con permisos truchos
El Diario Sur

El Municipio de Esteban Echeverría clausuró este jueves la perfumería de la cadena Simplicity ubicada en la calle Alem al 100, en Monte Grande. Operaban con la persiana baja sin estar exceptuados por los decretos emitidos por el Gobierno Nacional.

Desde el Municipio informaron que en la perfumería trabajaban cinco empleados. Todos tenían permisos de circulación que los clasificaba como personal esencial de farmacia, aunque ninguno de ellos es farmacéutico.

La cadena Simplicity pertenece al grupo Pegasus, que también controla Farmacity en la Ciudad de Buenos Aires. En medio de la crisis por el coronavirus ya habían sido noticia por realizar despidos y por especular con el precio del alcohol en gel. También fueron denunciadados por empleados de Simplicity que debían ir a trabajar aunque ese rubro no es uno de los considerados esenciales por las regulaciones del gobierno nacional.

Simplicity tiene 39 locales, la mayoría ubicados en la provincia de Buenos Aires. El grupo Pegasus fue presidido por Mario Quintana, ex vicejefe de Gabinete del Gobierno de Mauricio Macri. Quintana fue mano derecha del ex jefe de Gabinete Marcos Peña y tuvo una fuerte injerencia en las áreas de salud y economía.

En Esteban Echeverría se comprobó que la compañía emitió certificados para que sus empleados circulen como si fuesen empleados de farmacia, cuando en realidad lo hacen en perfumerías. Esto había sido denunciado de forma anónima por varios empleados, que sostenían que los comercios estaban operando a puertas cerradas.

"En cada local trabajan entre 10 y 15 empleados, y ahora hay locales que están trabajando con personal adentro, pero cerrado sin atención al publico, y hacen ir a sus empleados solo para justificar su sueldo”, denunció una empleada en diálogo con La Izquierda Diario.