Todas las noches a las 21 los aplausos al unísono en la ciudad son para los profesionales como María Eugenia Díaz, una enfermera de Monte Grande que trabaja en el Hospital Italiano. Sin embargo, esta semana tuvo que atravesar por una triste situación, en la que sus propios vecinos de edificio la acusaron falsamente de tener Covid-19, violar la cuarentena y demás.
"Me comuniqué con el administrador y él me dijo que recibió varias quejas. Le dijeron que yo era un peligro para el edificio -ubicado en Rodríguez al 300- y que iba a contagiar a todo el mundo", cuenta la enfermera Díaz, que se desempeña en el área de terapia intermedia. Ella le explicó al administrador que nada de esto estaba pasando, y que salía todos los días de su casa porque es personal de salud.
"Yo la verdad no sé quién me dejó la nota, ni qué es lo que quieren. La cuarentena está sacando lo peor de la gente mala, y lo mejor de la gente buena", reflexionó Maria Eugenia. Luego de que se conociera su caso, varias personas le transmitieron su solidaridad y otras se acercaron para explicarle que, en caso de pasar a mayores, puede recibir asesoramiento legal para no ser hostigada por sus vecinos.
La enfermera y vecina, además, sabe que este fenómeno discriminatorio hacia profesionales de la salud se está dando en muchos otros lugares: "Conozco colegas que pasaron por lo mismo, e incluso a una mujer que la intimaron y la echaron de su edificio. Ni siquiera sé si eso es legal", cuenta.
"Me da mucha bronca porque si fuera verdad que estoy enferma, en vez de dejarme una nota con quejas, golpeame la puerta para ver si estoy bien para preguntarme cómo estoy o si necesito algo. No creo que aparezca la persona que hizo esto", concluyó Maria Eugenia.






