Esta semana El Diario Sur conectó el conurbano con la región española de Barcelona. Desde allí, Yanina Ramos contó cómo se vive la emergencia del coronavirus en uno de los países más golpeados del mundo. Ella fue vecina de Luis Guillón, en Esteban Echeverría. Asistió al colegio Naciones Unidas, y curso parte de la carrera de periodismo en la UNLZ. Hace un año eligió Barcelona para seguir su carrera, y fue allí donde la encontró la crisis del nuevo Coronavirus.
Calma lo que se dice calma no hay. Hay muchos sectores inquietos por el tema económico. Y algunos piensan que se están apresurando en la forma en que se lleva a cabo la desescalada, aclara en principio Yanina.
Lo importante es que los números muestran una tendencia a la baja. Los fallecidos son menos, igual que los nuevos ingresos. Incluso hay comunidades que no han tenido ingresos a las UCI en estos días y ese dato es ultra positivo. Más de la mitad de los casos se han recuperado. Eso da un poco de tranquilidad en lo que respecta a la enfermedad en sí.
- ¿Cómo te impactó la crisis creciente del Coronavirus en uno de los países más afectados y tan lejos de tu casa?
- Bueno, todo esto del confinamiento es algo que no esperaba. Al principio, decían que era una simple gripe, incluso se critica mucho esto porque se permitió la marcha del 8M por el día de la mujer. Uno seguía con su vida normal y, de repente, todos confinados. Estar lejos pasando algo así no es nada fácil. Más de una vez pensé en volver, pero me encuentro con que tampoco lo podría hacer. No sabemos cuándo se va a poder volver. Hay mucha gente varada no solo acá, en todas partes del mundo. Y los vuelos de repatriación por parte de Aerolíneas Argentinas llegaban solo a Madrid, que en plena expansión del virus, Madrid fue el lugar más golpeado de España. Entonces era ir y meterte en el foco para poder volver a tu casa con tu familia, lo cual es también muy riesgoso.
- ¿Y cómo vivís vos el aislamiento lejos de casa?
- Hay que tratar de seguir el día a día, tratar de comunicarse con la familia y saber que ellos están bien y que sepan que estamos bien. Encerrados, tomando precauciones, pero bien. Tener salud hoy no es poco en esta situación.
- ¿Qué dicen respecto de cómo impactará esto al turismo?
- Es todo muy incierto. Por ahora, lo que se sabe es lo que informan los medios y canales oficiales del gobierno, que están intentando recibir ayuda de la Unión para subsanar la crisis y que los sectores más golpeados como el turismo se recuperen más rápido. En teoría el gobierno va a ayudar, pero hoy está todo colapsado y las ayudas se están demorando. A los trabajadores que les hicieron ERTE (que es una suspensión del contrato y el estado se hace cargo del 70% del sueldo) muchos no cobraron y van a cobrar retroactivo recién en mayo. Yo, personalmente, creo que España se va a levantar, pero le va a llevar un buen rato poder recuperar las pérdidas que generó el Coronavirus.
- ¿Ves a otros argentinos o argentinas? ¿Cómo lo viven y qué te cuentan?
- Hay días que uno ruega que esto sea solo un mal sueño. Días que querés despertarte y estar en tu casa con tu familia y que la realidad te golpea en la cara. Hablamos mucho por Whats App con mis amigas, por suerte ninguna tuvo algún síntoma. Tratamos de mantenernos activas, hacer cosas, cursos, deporte, lo que sea. Eso ayuda a que los días sean más llevaderos.






