Este hecho insólito ocurrió en el hospital Kenyatta National en Nairobi, Kenia. Uno de los pacientes involucrados en el problema requería cirugía cerebral para eliminar un coágulo mientras que el otro necesitaba un tratamiento para la inflamación del cerebro. El personal creyó llevar al quirófano a quien necesitaba ser operado por su coágulo, pero a mitad de la cirugía, cuando el paciente ya se encontraba con el cráneo abierto, se dieron cuenta que allí no había nada de lo que ellos estaban buscando.
El suceso se dio a finales del mes pasado, pero no fue hasta principios del mes de marzo que la directora general del hospital dio a conocer a través de un comunicado que cuatro profesionales habían sido suspendidos a raíz de lo ocurrido. Dentro de esos cuatro se encontrarían incluidos el neurocirujano a cargo de la operación, la enfermera de sale, la de recepción y el anestesista.
Según lo que se informó a los diarios locales, la confusión se habría dado debido a una confusión en las etiquetas proporcionadas a los pacientes. Los nombres habrían estado cambiados y no habría habido comunicación entre el paciente y los médicos encargados de la operación.
El diario Daily Nation de Kenia informó que el paciente operado incorrectamente se encuentra en buenas condiciones y que el que tenía el coágulo de sangre podría pasar a no operarse porque su condición habría mejorado.
La noticia se hizo polémica en las redes sociales donde exigieron la renuncia de los miembros de la junta del hospital.






