El dengue, una de las enfermedades más preocupantes de los últimos veranos en todo el mundo, ya tiene un método de prevención. Desde fines del año pasado la Comisión Europea se encontraba realizando pruebas varias en los lugares endémicos del Viejo Continente para probar la efectividad de la nueva vacuna contra esta cepa de mosquito.
Ahora, Estados Unidos también fue autorizada por la reguladora de medicamentos, Food and Drug Administration (FDA), para hacer uso de la misma y prevenir nuevos casos. Se trata de la droga, Dengvaxia, fabricada por el grupo francés Sanofi. A pesar de que ya fue aprobada e implementada por varios países, otros como Filipinas lo prohibieron.
En el país norteamericano se podrá vender para niños de 9 a 16 años que hayan contraído el virus y que vivan en territorios expuestos, como lo son Puerto Rico en el Caribe, o Guam en el Pacífico. De la misma manera, en Europa sólo está disponible para personas infectadas por el virus pero hasta los 45 años.
Dentro de las controversias se encuentra su aplicación a personas no infectada. A fines de 2017 se comprobó que cuando se daba la vacuna a niños que nunca habían estado infectados por la enfermedad, éstos podían presentar síntomas similares a los de una infección de dengue con consecuencias graves que podían llevarlos hasta la muerte.
En 2016 Filipinas aprobó el Dengvaxia y lanzó una gran campaña de vacunación. No obstante, fue interrumpida al año y Manila inició acciones penales contra Sanofi por la "negligencia grave que acarreó la muerte" de diez niños. Actualmente, un total de 19 países y la Unión Europea han autorizado la vacuna.






