El presidente Alberto Fernández tuvo hoy una íntima reunión con el Papa. El encuentro fue a solas en la Biblioteca del Palacio Apostólico del Vaticano y se extendió por 44 minutos.
En un clima amigable y distendido, el mandatario argentino le pidió al sumo pontífice ayuda en el tema de la deuda, mientras que el Papa planteó la importancia de que los gobernantes no pierdan el sentido del humor.
Al finalizar el encuentro, con la presencia de la primera dama, intercambiaron regalos especialmente pensados para la ocasión. El presidente entregó cuatro presentes: Un busto con la figura del Negro Manuel, personaje del siglo XVII ligado a la Virgen de Luján; un telar confeccionado por una pareja de chicos con discapacidad, miembros de la Asociación Civil Granja Andar; un libro sobre cafés históricos y bares notables de Buenos Aires; y el calendario inclusivo Ellas, confeccionado también por la Asociación Civil Granja Andar.
El Papa Francisco, por su parte, le dio tres obsequios: una escultura con forma de medallón que tiene un olivo, una vid y una paloma. En este sentido, destacó: Esto lo elegí yo, sean mensajeros de la Paz, porque esto es lo que necesita Argentina. Además, leyó la oración del buen humor, de Santo Tomás Moro, escrita en el siglo XV.
Previo al encuentro, Alberto Fernández participó de una misa por la reconciliación en la Basílica de San Pedro junto a la primera dama Fabiola Yañez, oficiada por un obispo argentino que recordó a Perón y al Padre Mugica. Posteriormente, el sumo pontífice saludó a toda la comitiva nacional.






