El motivo por el que los chicos ingresaron a la caverna aún es un misterio.
Hay quienes sostienen que buscaban resguardarse de la lluvia, pero eso no explica que se adentraran varios kilómetros.
Otros aseguran que se trataba de un ritual de iniciación para los adolescentes, que tenían que alcanzar Playa Pattaya -donde quedaron atrapados- y escribir allí sus nombres. Que dejasen fuera su calzado parece confirmar esa teoría.
El buzo holandés Ben Reymenants habló con uno de los chicos atrapados quien le confirmó que entraron a la cueva como una especie de ritual de iniciación.
Según publicó la cadena Sky News, Reymenants contó que los chicos dejaron sus mochilas y sus zapatos "antes de entrar y tratar de llegar al final del túnel, algo así como una iniciación para que los muchachos locales ... escriban tu nombre en la pared y vuelvan".
"Pero una inundación repentina debido a una fuerte lluvia repentina los encerró", agregó.
Ekkapol Chantawong, el entrenador de 25 años que estaba a cargo del grupo el 23 de junio cuando ingresaron a la cueva, le hizo llegar una carta a los padres de los menores que estaban a su cargo cuando entraron a la cueva. En poquísimas palabras, sin excusas, pidió disculpas: "A todos los padres: ahora los niños están bien ...Y les prometo que me haré cargo de los niños lo mejor que pueda. Gracias por todos los que vinieron a ayudar. Y lo siento mucho por los padres. Gracias por todo el apoyo moral, pido perdón a todos los padres", escribió, en una carta que los rescatistas publicaron este sábado en el muro de Facebook de la marina tailandesa.
Los padres le respondieron dándole en conjunto su apoyo. "Entrenador, no te culpes. Los padres, las madres y todos queremos que estés relajado. Ninguno está enojado con vos. Todos te entienden y te envían los mejores deseos y coraje. Gracias por ayudarnos a cuidar de nuestros hijos. Vos entraste ahí con ellos y tenés que salir con ellos. Y debes salir sano", se lee en el mensaje.







