El ex presidente brasileño Luiz Inácio "Lula" Da Silva abandonó este sábado la cárcel en la que está preso desde abril del año pasado para presenciar el velorio de su nieto de 7 años, quien falleció el viernes por un cuadro de meningitis.
El ex mandatario dejó las instalaciones de la carcel de la ciudad de Curitiba en helicóptero para ser trasladado hasta el aeropuerto de Bacacheri, donde abordará un avión que lo llevará a Sao Paulo.
Lula fue trasladado en medio de un intenso dispositivo de seguridad, y escoltado de cerca por tres agentes de la Policía Federal, tras ser autorizado a asistir al entierro por la Justicia brasileña.
Su nieto, Arthur Araújo Lula da Silva, fue internado el jueves con un cuadro febril y murió cinco horas después debido a un cuadro de meningitis meningococa, según un parte médico del Hospital Bartira de Santo André, en el Gran San Pablo.







