Las horas que cada persona le dedica a dormir es un tema tratado en todo el mundo y, por lógica, aquellos que descansan durante un corto lapso de tiempo no tienen la misma calidad de vida que los que duermen más. En la última semana, un estudio realizado en la Universidad de California, ubicada en Estados Unidos, mencionó una serie de consecuencias que no se habían tenido en cuenta hasta el momento.
El experimento comenzó con la participación de 18 jóvenes, que se dividieron en dos grupos. Uno de ellos durmió pocas horas y el otro descansó durante más tiempo. Una vez que despertaron, todos observaron videos de personas con expresiones neutrales caminando hacia ellos y debían detener las imágenes cuando las notaban demasiado cerca. Los que tenían menos horas de sueño mantuvieron a los sujetos entre un 18% y un 60% más alejados que los que habían descansado más de siete horas.
Los resultados obtenidos determinaron que, dormir poco genera que los seres humanos tengan actitudes solitarias para evitar interactuar con otros y también generan la capacidad de transmitir esta sensación negativas a las personas de su entorno.
"Entre menos horas usted duerme, menos quiere usted interactuar socialmente" y eso hará que otras personas lo perciban como menos atractivo desde el punto de vista social, lo que incrementará "el grave impacto de aislamiento social debido a la pérdida de sueño", aseguró Matthew Walker, profesor de psicología y neurociencia de UC Berkeley.






