Si bien Instagram es una de las redes sociales que más ha crecido en el último tiempo -sumó alrededor de 100 millones de usuarios en los últimos cinco meses- hay quienes ya no están conformes con la aplicación y deciden eliminar sus cuentas, por las razones que sea, una tarea que resulta no ser demasiado sencilla.
Lo primero que hay que tener en cuenta es que Instagram permite -y así tratará que lo haga el usuario- desactivar la cuenta antes de eliminarla. Esto la dejará en una especie de limbo, disponible para cuando el usuario quiera volver a reactivarla. Se conservarán sus me gusta, sus comentarios, todas sus fotografías y vídeo, que no serán borrados.
Si lo que queremos es eliminarla por completo, tendremos que acudir a la versión web de Instagram desde un ordenador, puesto que no es posible hacerlo desde la app. Esto es algo controvertido, puesto que la compañía sí permite darse de alta desde el teléfono móvil, por lo que lo lógico sería permitir al usuario darse de baja desde el mismo dispositivo desde el que se dio de alta, pero no es así.
Una vez en la versión web tan sólo hay que pulsar sobre el menú de configuración de la cuenta, que se identifica con un icono de engranaje/tuerca y pulsar Eliminar la cuenta. Aparecerá un menú desplegable con distintas opciones, preguntándote ¿Por qué quieres eliminar tu cuenta?.
Si no se selecciona una opción, no aparecerá el botón para eliminar la cuenta, por lo que conviene elegir la que sea o una al azar. Hecho esto, aparecerá el botón que permitirá eliminar la cuenta por completo.
Al pulsarlo, tu perfil, tus fotos, tus vídeos, tus comentarios, tus Me gusta y tus seguidores se eliminarán de forma permanente. Una vez que hayas eliminado la cuenta, no podrás volver a registrarte con el mismo nombre de usuario ni añadirlo a otra cuenta. No se pueden reactivar cuentas eliminadas.






