El Observatorio Europeo Austral (ESO) y el equipo del sistema sincronizado de Event Horizon Telescope (EHT) mostraron una foto del agujero negro supermasivo Mesier 87 (M87), lo que supone una verdadera revolución en la astrofísica. Es la primera imagen que se conoce de un agujero negro, en este caso ubicado a 53,3 millones de años luz de la Tierra..
La novedad se dio a conocer este miércoles en ruedas de prensa simultáneas realizadas en Washington, Bruselas, Santiago de Chile, Shanghái, Taipei, Tokio y Madrid. "Hemos visto lo que creíamos invisible. Este es un logro increíble", celebraron los investigadores al presentar el hito
La red global de telescopios del EHT conecta varias antenas de radio en todo el planeta, lo cual crea un gran lente virtual del tamaño de la Tierra, de unos 10.000 kilómetros de diámetro, con el suficiente poder de aumento como para penetrar el área esquiva alrededor de un agujero negro, incluido lo que se conoce como su horizonte de eventos, equivalente al punto de no retorno donde estrellas, planetas, gas, radiación electromagnética, incluida la luz, son absorbidos.

Una de las maneras en que los agujeros negros se originan es como consecuencia del colapso de una estrella. El resto de la materia de una estrella queda limitada a una pequeña zona, que luego da paso a un gran campo gravitacional. La fuerza de gravedad de un cuerpo depende de su masa y si esta es muy grande, la gravedad será tan alta que el cuerpo comenzará a atraer todo lo que haya alrededor, incluso la luz.
Esta primera imagen de un agujero negro constituye "la prueba más directa" jamás obtenida de la "existencia" de estos cuerpos celestes, explicó el astrónomo Frédéric Gueth, director adjunto del Instituto de Radioastronomía Milimétrica de Europa, que participó en el proyecto.
"Estamos dando a la Humanidad la primera imagen de un agujero negro; es una puerta de salida de nuestro Universo", manifestó Sheperd S. Doeleman, del Centro de Astrofísica Harvard & Smithsonian y director de proyecto del EHT. El científico destacó que es "una proeza científica sin precedentes lograda por un equipo de más de 200 investigadores".
Hasta ahora, los agujeros negros habían sido teorizados, modelizados e incluso detectados mediante pruebas indirectas, pero nunca observados.






