Cambio Histórico

Unidades de medida: desde hoy el kilo dejará de pesar un kilo

La nueva medida se acordó en noviembre del 2018 y será basada en "constantes de la naturaleza".

Unidades de medida: desde hoy el kilo dejará de pesar un kilo
El Diario Sur

El kilogramo es una de las cuatro unidades de medición básicas -junto con el amperio, el kelvin y el mol- que fueron redefinidas en noviembre del año pasado en la Conferencia General Sobre Pesos y Medidas (CGPM).

El cambio constituye la mayor revisión del Sistema Internacional de Unidades desde su instauración en 1960 y entra en vigencia a partir de este lunes. Ahora, la unidad de peso estará definida por constantes fundamentales y no arbitrarias, como fue hasta ahora.

A pesar de la importancia de este cambio, esta redefinición no afecta para nada en la vida cotidiana. Por ejemplo, en un almacén el kilo seguirá pesando lo mismo. Sin embargo, tiene tiene una gran importancia para las investigaciones científicas que requieren un elevado nivel de precisión en sus cálculos.

Héctor Laiz, gerente de Metrología, Calidad y Ambiente del INTI, presidente del Sistema Interamericano de Metrología y miembro del Comité Internacional de Pesas y Medidas, explicó que "el kilo seguirá pesando un kilo, lo que cambia es la forma en la que definimos lo que es un kilogramo porque el avance de la ciencia y la tecnología van modificando la forma en la que los humanos definimos las unidades de medida".

Hasta ahora  la unidad de peso estuvo definida en función de un objeto: un kilogramo equivalía a la masa que tiene un cilindro de 4 centímetros de platino iridio fabricado en Londres, y que está bajo el cuidado de la Oficina Internacional de Pesos y Medidas (BIPM, según sus siglas en inglés), guardado desde 1889 en una caja de seguridad en Francia. 

Sin embargo, se considera que este kilo original perdió en un siglo 50 microgramos. Esto se debe a que los objetos pueden fácilmente perder átomos o absorber moléculas del aire.

A partir de ahora, todas las unidades se definirán en base a constantes de la naturaleza, en lugar de artefactos, propiedades de materiales o experimentos teóricos irrealizables, como sucede en la actualidad.