Una séptima víctima fatal se registró hace instantes por el brote de coronavirus en la ciudad de Lombardía, en el norte de Italia. Los casos de contagio en el país europea ya ascienden a 229, según informó el jefe de la Protección Civil, Angelo Borrelli en una conferencia ante los medios. La enfermedad que surgió en China alerta a toda Europa ya que dejó aislada la región norte de la nación italiana.
Por otra parte, según medios locales la séptima muerte es un anciano de 80 años que fue internado la semana en Lodi luego de sufrir un infarto. Sin embargo, los médicos sospechan que se contagió por otro paciente. Hasta el momento, todas las víctimas fatales del brote son personas mayores o que sufrían enfermedades terminales.
En tanto, la sexta víctima era una mujer que murió en un hospital de Brescia con diagnóstico confirmado por el virus. Aunque, debido a un cáncer que la afectaba, ya tenía la salud bastante deteriorada. Como ya se menciono, los otros casos también fueron a grupos de riesgos con defensas muy bajas.
Las autoridades sanitarias señalaron que de los 219 casos detectados hasta las primeras horas del lunes, 167 se han detectado en Lombardía, 27 en Véneto, 18 en Emilia Romaña, 4 en Piamonte, y también los tres contagiados en Roma, ya conocidos desde hace varias semanas.
Todavía no han encontrado al llamado paciente cero, quien habría originado el contagio en el norte de Italia. Por la rápida difusión de los contagios, el ministerio de Bienes Culturales dispuso este lunes la suspensión de la apertura dominical gratuita de los museos para todo el mes de marzo.
El crecimiento de los casos, que ubica a Italia como el tercer país con más contagios en el mundo, llevó a que la nación africana de Mauricio rechazara hoy el ingreso de 40 turistas italianos de las regiones Lombardía y Véneto que se negaron a permanecer en cuarentena en ese país y fueron devueltos hacia Roma.
Por la propagación de los contagios, desde hoy permanecen cerradas las escuelas y universidades en las regiones de Piamonte, Véneto, Friuli Venecia Giulia, Trentino Alto Adige y Lombardía, donde además la Iglesia decidió suspender las misas.






