El hecho se dio en Corea del Sur, una mujer de 40 años seguía un ritual religioso contra las tragedias durmiendo dentro de un ataúd junto con dos amigas, pero termino llamando a la muerte cuando fue encontrada sin vida el día siguiente.
La víctima se metió al cajón aproximadamente a las 8 de la noche y a las 2 horas señalo que tenía dificultades para respirar, aunque fue convencida para continuar. Al despertar otras de las implicadas, se sorprendió cuando la encontró muerta.
Finalmente, la policía evaluaba la posibilidad de iniciar cargos contra las otras dos mujeres por negligencia.






