Lomas de Zamora |

Albert Einstein: a 95 años de una visita de lujo que encontró paz en Llavallol

El físico que revolucionó la ciencia con su teoría de la relatividad, visitó Argentina en 1925 y pasó unos días en una cabaña de Zona Sur y quedó encantado con la región.

Un día como hoy en 1925, Albert Einstein visitaba la Argentina. Había sido invitado para dar una serie de conferencias en la Universidad de Buenos Aires, La Plata y Córdoba. Pero fue en Lomas de Zamora, más precisamente en Llavallol, donde encontró la paz que buscaba.

El físico llegó al país el 25 de marzo de aquel año a bordo del Capitán Polonio, un barco transatlántico que unía Hamburgo con el puerto de Buenos Aires. Su visita fue auspiciada por el diario La Prensa y la estadía incluía varias conferencias en distintas universidades y reuniones con referentes de la ciencia y la cultura de aquella época. Entre ellos se encontraba el matrimonio Wasserman, que se ocupó de darle alojamiento a Einstein en su mansión de Belgrano.

Conferencia de Einstein en el Colegio Nacional Buenos Aires.

Como era de esperarse, hubo una gran cantidad de agasajos y homenajes para el hombre que había ganado el Premio Nobel cuatro años antes. También era previsible que la gira porteña traería algo de estrés. El genio necesitaba despejarse un poco después de tanta exposición mediática. Fue así como los Wasserman le ofrecieron hospedarse en una cabaña que tenían en Llavallol, que por aquel entonces era un lugar muy tranquilo, poco poblado, lleno de espacios verdes, calles de tierra y algunas casas quintas.

La cabaña estaba en Moldes y Néstor de la Peña, donde hoy se ubica el Instituto La Milagrosa. En ese lugar, Einstein encontró la armonía que le hacía falta. Ya no quedan testigos de aquella visita, pero vecinos de la época transmitieron durante generaciones los recuerdos de la estadía del físico. Lo describían como una persona sencilla, amable y con buen humor, que solía pasear por el barrio al atardecer con su tradicional traje gris.

Al creador de la teoría de la relatividad le encantaba pasear por el viejo puente peatonal de madera de la estación para contemplar la puesta del sol, muchas veces en compañía del auxiliar Manuel Iglesias y el chofer del auto que lo trasladaba, Agapito Otero. También se lo veía leyendo sobre el pasto adentro de la residencia y hay quienes lo escucharon tocando el violín.

Albert Einstein junto a la familia Wasserman.
Albert Einstein junto a la familia Wasserman.

El lugar le gustó tanto a Albert que decidió quedarse unos días más para conocer otros lugares de la región. De esta manera pudo visitar la Reserva Santa Catalina, la Plaza Grigera y el Hotel Las Delicias de Adrogué. Poco después, debió volver a su rutina de conferencias y entrevistas, hasta dejar el país el 12 de abril.

Desde hace 95 años, Llavallol tiene el orgullo de haber sido un gran anfitrión para uno de los sabios más importantes de la historia. No es para menos. Libros que hablan sobre Einstein y sus teorías, hay muchos. Pero no son tantos los que cuentan que este hombre que revolucionó la ciencia encontró calma nada menos que en el partido de Lomas de Zamora.

Dejá tu comentario