Sociedad

Plan FINES, una oportunidad para la inclusión

El proyecto instruye a aquellos que no terminaron sus estudios superiores. Una especialista en el tema explicó cómo funciona, cuáles son los beneficios y qué cambios acarreó en la sociedad.
sábado, 21 de febrero de 2015 · 14:00

Alrededor de veinte o treinta años antes, en Argentina no era esencial que los estudiantes terminaran el secundario y la mayoría no lo hacía. Algunos no podían porque no tenían dinero o tiempo, otros simplemente no lo elegían. No era una condición única para conseguir empleo y por eso la población que no finalizaba sus estudios encontraba un medio de subsistencia. Hoy parece algo casi imposible. El conocimiento no es sólo es visto como algo elemental para insertarse en el mercado laboral sino que además provee cierto sentido común del que nadie puede permanecer exento. La mayoría de los jóvenes de hoy terminan el colegio pero hay varias generaciones, que hoy son padres o abuelos, que no lo hicieron. Por eso, nació FINES.

En términos formales, FINES es el plan del Ministerio de Educación de la Nación para terminar los estudios primarios y secundarios destinado a jóvenes y adultos que por algún motivo no pudieron concluirlos dentro de los tiempos de la educación formal. Está dirigido a personas mayores de edad y por eso concibe horarios más flexibles para aquellos que trabajan y estudian al mismo tiempo: se dictan dos clases por semana y el alumno debe estar presente en el 80% de la cursada.

La cursada no es igual a la de cualquier instituto. Por empezar, los alumnos deben acudir a escuelas primarias, secundarias y de adultos, sindicatos, empresas, organismos públicos, organizaciones comunitarias, bibliotecas populares, comedores, clubes, sociedades de fomento, parroquias y cualquier institución barrial que posea un lugar adecuado para las clases.

Para anotarse, el interesado debe dirigirse a la Sede FINES más cercana y presentar una serie de papeles. Para estudios primarios, solo DNI original y fotocopia; para estudios secundarios, constancia del nivel primario aprobado; para deudores de materias, certificado de materias adeudadas y DNI original más fotocopia. Sin embargo, ellos no son los únicos que deben inscribirse, así también, tienen que hacerlo los docentes que quieran dar clases dentro de esta temática. El mecanismo es muy similar al de las escuelas públicas pero con algunas acepciones.

"Para inscribirte tenes que armar un proyecto que tenga que ver con las materias que tu titulo te abala para dar, por ejemplo, yo siendo comunicadora social, arme proyecto de comunicación y medios o metodología de la investigación. Además, exhibís otro tipo de documentación como DNI y los papeles que abalen que estás cursando una carrera de grado superior o que ya estás recibido. El proyecto se arma en consonancia con un diagrama elaborado por la Secretaria de Cultura, no es que es una pavada, lleva un formato específico”, mencionó Paula Gamarra, docente del plan FINES, para explicar cómo funciona el mecanismo.

"Puede ser que haya gente que piense que da clase cualquiera; vos cuando presentas el proyecto, lo haces con tu titulo habilitante, igual que en un colegio público”, aseguró con el objetivo de desmentir este mito que circula en la sociedad. Los profesores deben justificar su conocimiento y son evaluados por los referentes que estén a cargo. En la página oficial, enuncian los requisitos y el modelo del plan, con el objetivo de que la enseñanza sea realizada con conciencia.

Explicó que también escuchó algunas quejas por parte de la gente. "El plan brinda la posibilidad de la inclusión, de terminar los estudios, más que nada las personas que no tuvieron las posibilidades de hacerlo en su momento. Por ese lado, lo veo como algo muy positivo, siendo que hay muchas mujeres de clase humilde, que tienen hijos y con el re esfuerzo quieren terminar. No es que lo hacen para entrar después en la Universidad o seguir estudiando algo, lo hacen para tener el título porque les hace bien a nivel personal más allá de lo que es el título en sí”, explicó para enunciar los beneficios que ella observa desde su perspectiva.

En cuanto a los estudiantes, afirmó que la mayoría de ellos son mujeres, "porque son las que empiezan y terminan. Por lo general, los hombres comienzan y abandonan”, explicó y aseguró que tampoco faltan los jóvenes que eligen esa modalidad debido a las facilidades que incluye. Expresó que las aulas no son espacios de estudio convencionales, debido a que son grupos reducidos, en su mayoría personas grandes y que cuentan con otras necesidades o curiosidades. "Terminas el cuatrimestre conociendo los nombres y apellidos de todos, y habiendo compartido bastantes mates y se da otra cosa porque es como que estás con pares, hay más llegada”, remarcó.

Con respecto a los beneficios del plan, explicó que "todavía es muy pronto para saber sus frutos, ahora es demasiado pronto para hacer una evaluación”. Sin embargo, agregó que a veces observa formalidades con las que disiente. "Creo que el plan FINES es un buen proyecto si se lleva a cabo con responsabilidad. Si vos fomentas vagancia y aprobás a los que no van y no impulsas que estudien, en realidad no estás incluyendo sino que estas favoreciendo a seguir desnivelando”, afirmó en relación a los docentes que son poco exigentes para con sus alumnos.

"Todo depende del rol que tome el docente. Gran parte de la responsabilidad de que algo funcione o que no lo haga al 100%, es por parte del docente. El profesional tiene que ejercer el mismo rol, ya sea que trabaje en un colegio del estado o en uno privado. Si los días de paro vas al privado, ¿Por qué vas a faltar al del estado? Va con la conciencia de cada uno, el hecho de dar clase porque es tu vocación y es lo que te gusta”, concluyó.

En términos estadísticos, el plan FINES resultó ser un éxito. Así por ejemplo, una encuesta del Gobierno Nacional arrojó que más de 250 trabajadores de la administración pública provincial lograron terminar el secundario a través del trabajo articulado que, desde 2012, llevan a cabo la Secretaría General de la Gobernación, la Dirección General de Cultura y Educación y el Plan de Finalización de Estudios (FINES) de Nación.

El 85% de los que cumplimentaron el plan se anotaron en alguna de las actividades de formación que brinda el Instituto Provincial para la Administración Pública (IPAP) en el marco de los programas Agentes del Estado y Organismos Provinciales, mientras que 30 de esos trabajadores ya se incorporaron como alumnos regulares a la Diplomatura en Gestión Pública. En términos globales, el año pasado, 31.059 empleados estatales fueron capacitados por la Secretaría General de la Gobernación a través el Instituto Provincial para la Administración Pública.

En relación al año que está en curso, las expectativas continúan siendo altas: para el presente ciclo lectivo, se inscribieron otros 48 agentes que tienen como meta finalizar sus estudios secundarios.


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