Sociedad

Fútbol: un deporte que genera amor y odio

Este deporte fue motivo de distintas disputas que ocasionaron heridos y muertes a lo largo de la historia en Argentina. Los incidentes tuvieron lugar de la mano de distintos personajes vinculados a esta práctica, desde el público hasta los dirigentes.
domingo, 29 de marzo de 2015 · 16:48

El fútbol es una de las grandes pasiones argentinas. Los fines de semana, cuando se juegan la mayor parte de los partidos de primera división, una gran cantidad de aficionados acuden a la cancha para alentar al equipo o lo miran en televisión desde su casa. Los riesgos pueden ser: horas de fila para conseguir una entrada, abonar un ticket que cada vez es más caro, estar presente aunque el clima no acompañe y haga mucho frío o calor. El fútbol mueve amor. Pero no es sólo eso, como en toda práctica, atrae a una gran cantidad de personas que se comportan bien y otras que no lo hacen. Es así como nacen los actos de violencia: cuando los jugadores o los espectadores insultan al resto e incluso provocan una pelea. A ello se suma el rol de las barrabravas, que forman parte de la hinchada del club, y suelen protagonizar distintos incidentes. En los último años, estos actos se incrementaron hasta tal punto que las autoridades decidieron evitar que haya público visitante con el objetivo de disminuir los conflictos que pueden surgir entre los fanáticos de distintos clubes.

La primera víctima del deporte, relacionada con el fútbol argentino se produjo el 21 de octubre de 1922, en la cancha de Tiro Federal, en Rosario. El local le gana 2 a 0 a Newell’s por el torneo Estímulo de la 1ª División local. En el segundo tiempo una discusión entre dos espectadores termina cuando Francisco Campá, protesorero de Newell’s, mata de un balazo a Enrique Battcock, obrero ferroviario además de ex jugador y ex dirigente de Tiro Federal. Campá interpeló a Battcok por su comportamiento, y éste, un hombre de un físico robusto y gran musculatura agredió de un puñetazo a Campá, quien rato después regresó, extrajo un arma y disparó.

Desde ese incidente, se registran una gran cantidad de casos que acabaron con estadios que fueron agredidos, personas que debieron ser trasladas al Hospital o a la morgue, sanciones de todo tipo para jugadores y árbitros, prohibiciones de comportamiento en cuanto a la tribunas, además de otras cuestiones. "Violencia en el fútbol” es una frase muy amplia ya que abarca una gran multiplicidad de opciones. Por ejemplo, puede suceder cuando los jugadores tienen actitudes demasiado agresivas denominadas de "potrero”, ya que hace referencia a las competencias no profesionales que se dan en las canchas de los barrios. Como ejemplo de ello, se puede citar lo sucedido durante el partido de Boca- San Martín de San Juan, cuando el arquero Xeneize, Agustín Orión, salió a cortar una jugada de Carlos Bueno y el choque entre ambos provocó fractura de tibia y peroné de la pierna derecha del jugador uruguayo. Como resultado, el agresor fue expulsado del partido en tanto que recibirá una fuerte sanción. El otro jugador, tuvo que ser sometido a una operación y estará ausente del juego por varios meses.

Otros casos se relacionan con la violencia ejercida por parte de los jugadores contra los árbitros, a quienes, en muchas ocasiones, insultan o agreden de forma física. También, son los árbitros los que ejercen violencia cuando agreden a los jugadores o los espectadores. Pero, el caso que mayor repercusión tiene, se relaciona con los espectadores que gritan improperios a los jugadores o golpean. Uno de estos ejemplos es el famoso video del "Tano Pasman”, en el cual se filmó a un hombre que miró el partido que llevó a River al descenso mientras que insultaba a los competidores o referentes del club. Por último, se destaca la pelea entre los espectadores, que son de distinto equipo. Motivo por el que los dirigentes del fútbol argentino suspendieron el público visitante, ya que al finalizar los partidos, las hinchadas se encontraban a pocos metros del estadio y protagonizaban distintas disputas. A ello se suma el lugar de las denominadas "barra bravas”, quienes suelen protagonizar distintos disturbios que se generan en los estadios, relacionados con parte del público, los jugadores o personas que alientan por equipos contrarios al suyo. Su nombre nació luego del asesinato de Héctor Souto (tenía 14 años cuando una patota lo mató a golpes en un partido entre Huracán y Racing en 1967) y los medios decidieron llamar a los asesinos, "barras bravas”.

La lista de víctimas relacionadas con el fútbol es extensa y ubica a Argentina en los primeros puestos del ranking de países donde hay violencia en este deporte. Desde 1922, hasta el día de hoy, se calcula que hubo 287 muertos aproximadamente. Una gran parte de las muertes tuvo lugar en el incidente de "la puerta 12”: la tragedia se produjo en medio del segundo tiempo de un Superclásico entre River Plate y Boca Juniors disputado en el Estadio Monumental , en la Puerta 12, una de las que facilitaban la salida de los simpatizantes visitantes, en ese caso de Boca. Por causas nunca aclaradas el sector de salida a la calle, luego de las escaleras, no se encontraba liberado, y la presión de la multitud que salía causó la muerte de las 71 víctimas, la mayoría de ellos, menores de edad. Nunca encontraron a los culpables.

 

 

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