Entrevista- Pedro Aznar

Pedro el perfeccionista

Gracias a su talento, su trayectoria y su perseverancia, se consagró como uno de los músicos argentinos más reconocidos. Actualmente, continúa brindando shows en distintos puntos de América Latina.
jueves, 02 de julio de 2015 · 13:46

La anécdota cuenta que a sus tempranos diecisiete años Pedro Aznar recibió una llamada de Charly, para tocar el bajo en Serú Girán. Tiempo después, uno de los jazzistas más nombrados en el mundo, Pat Metheny, lo escuchó y lo invitó a formar parte de su conjunto. Allí, realizó una especie de posgrado musical y luego, volvió a la Argentina, donde inició una carrera solista. Hoy, se presenta en distintos países de Latinoamérica. Pedro tiene un talento que sabe conmover a su público. El 9 de julio dará un show en el Club Deportivo de San Vicente, con la expectativa de emocionar una vez más. Hablamos con él.

-Eras muy joven cuando te invitaron a formar parte de Serú Giran. ¿Cómo encaraste esa propuesta?

-Fue una gran escuela, fue pasar a tocar en las grandes ligas de golpe. Yo era muy jovencito y venía de tocar en grupos tal vez un poco más experimentales o más volcados hacia el jazz o ese tipo de cosas y encontrarme, como se llamaba en aquellos tiempos, en un súper grupo fue de golpe como que me largaran de nadar en una piscina, a que me tiraran al océano de golpe. Así que fue sorpresivo en un punto y a la vez fue una gran escuela, una oportunidad de esas que se dan muy pocas veces en la vida que yo creo que me cambió para siempre.

-¿Te intimidaba tocar con tres músicos que ya estaban consolidados y eran reconocidos en el ambiente?

-Sí, por supuesto porque además yo había crecido escuchándolos a los tres y de golpe estar peleándola ahí arriba del escenario con estos tres monstruos, era una cosa impresionante pero al mismo tiempo fue doblar la apuesta. Había que poner toda la carne al asador y estar a la altura de las circunstancias y además yo creo que si bien, no tenia las mismas credenciales que ellos, porque bueno, era muy jovencito y como decía, venía de tocar en grupos que no tenían el impacto masivo que después tuvo Serú Girán o el impacto masivo que ellos ya tenían como artistas, yo era, ya a esa edad, un tipo muy ambicioso y que estaba buscando la gran música por así decirlo y creo que eso también sentó una tónica adentro de Serú Girán. Creo que yo fui un motor muy importante de búsqueda de la excelencia. Creo que subí el desafío para todos.

-¿Sos un músico muy perfeccionista?

-Sí. Soy muy detallista en las cosas que grabo y trabajo mucho en ello.

-¿Es verdad que grababan en tu casa?

-En mi casa, por aquellos días, yo tenía un pequeño estudio hogareño que por supuesto con la tecnología de aquellos tiempos, no se puede comparar con lo que podés hacer hoy en la habitación de una casa. Hoy, con una computadora o una pequeña tablet o hasta con un teléfono celular, podés hacer grabaciones que superan en calidad a lo que se podía hacer a fines de los setenta. Pero, de todas formas, sí tenía un pequeño estudio casero y muchas veces ensayábamos voces David y yo, y algunas cosas las grabé en ese pequeño estudio hogareño y después las transferí a la cinta de dos pulgadas para publicarse.

-Una vez dijiste que te emocionaba mucho Viernes 3 AM. ¿Qué sentías?

-Sí, es una de mis canciones favoritas. La potencia de esa letra, las imágenes, eso está escrito por un tremendo poeta.

-Tanto vos como Charly García tienen buena química para trabajar, ¿A qué se debe?

-Por qué se da, no lo sé. Las químicas entre las personas son un misterio. Creo que tiene que ver con tener cosas fundacionales en común, con que la médula de las personas está hecha de casi la misma cosa. Pero no se trata solamente de compatibilidades, creo que la química entre las personas surge también en relación a las cosas que no se parecen. Es una cosa muy rara. Charly y yo en muchos aspectos somos muy diferentes pero poderosamente complementarios.

-¿En qué sentido se complementan?

-Creo que nos potenciamos mucho el uno al otro y también esta esa cosa central, ese núcleo, que es el mismo. En el caso nuestro, creo que es el haber crecido escuchando el rock de los setenta, particularmente los Beatles, los Rolling Stones, Zeppelin, y ese tipo de cosas. Y creo que eso es una referencia muy importante en entender qué es lo que el otro está buscando e inmediatamente ir y apoyarlo en esa búsqueda, o proponerle algo, desafiarlo en esa línea.

-Tienen una relación muy especial…

-Lo complementario es esa magia, qué sé yo, son esas cosas que suceden, que te encontrás con alguien y vuelan chispas, con él fue así. Fue como encontrar un pariente, un primo perdido que uno dice "Ah, mirá, en cuánto nos parecemos y en cuánto somos distintos, y mirá lo que pasa cuando estamos juntos”. Además tenemos un código de humor muy bueno, nos reímos mucho cuando estamos juntos. Yo creo que eso también es gran parte de lo que nos pasa, hay muchas canciones como "Hundiendo el Titanic” que expresa esa cosa de comedia de los dos cuando estamos juntos, que nos reímos muchísimo y nos da mucho a favor.

-¿Volverías a componer con Charly?

-Sí, quién sabe. Es muy probable.

-A pesar de la muerte de Oscar Moro,¿Podrían a volver a reunirse los ex Serú Giran?

-Eso es más complicado pero si, quién sabe.

-La magia que encontraste con García, ¿La volviste a tener con otros artistas?

-Sí, me pasó felizmente muchas veces. Me pasó con el "Mono” Fontana, Spinetta, Leda Valladares, Gustavo Cerati, Pat Metheny.

-Con el último artista que nombraste trabajaste bastante tiempo

-Sí. Él me llamó para formar parte de su banda, "Pat Metheny Group” que hacía jazz principalmente.

-¿Era muy distinto tocar en Estados Unidos que en Argentina?

-Más que tocar en Estados Unidos, lo que es muy distinto es tocar con Pat, eso en sí es un mundo diferente porque él tiene una cabeza muy particular y es un músico de un talento inconmensurable porque su grupo además era un semillero de monstruos y es un tremendo honor y una escuela irreproducible. Pude aprender todo tipo de cosas desde lo musical hasta lo personal, digo en el sentido de lo que implica grabar, armar un disco, ensayar, la logística de las giras, la excelencia en la presentación, el hecho de viajar constantemente por el mundo. Para mi significó como una especie de hacer un máster

-A tu regreso iniciaste una carrera solista. ¿Cómo lo manejaste?

-Me encontré con que mi cabeza iba a otra velocidad de lo que pasaba acá y me llevó años que me entendieran, me llevó años poder encontrar una síntesis de todo lo que había absorbido. Creo que pasaron las dos cosas. Yo tuve que hacer un equilibrio entre todas esas cosas que había descubierto y encontrarle un camino, y la gente al principio estaba muy sorprendida con lo que yo hacía y no podía encontrar el eje hasta que finalmente todo hizo un click y la cosa se ordenó. Hoy felizmente, disfruto de una relación muy fluida con el público y siento que lo que yo hago es muy bien recibido y profundamente entendido, que la gente se emociona y se sensibiliza, que es lo mejor que me podría pasar pero fue una búsqueda que me llevó muchos años.

-¿Tenés alguna época favorita de tu carrera?

-La etapa en la que mejor la paso es esta sin lugar a dudas y no es una frase hecha. Tiene que ver con esto que te acabo de decir, realmente siento que hay un ida y vuelta. Y siento que lo que hago es muy bien recibido y eso es invalorable. No hay nada mejor que me pueda pasar. Es como una carta blanca para mí, como una autorización que la gente me da para decir "Hacé lo que tengas ganas que acá te atajamos”, y eso es lo mejor que me ha podido pasar. He tenido momentos de desesperanza en que sentí que no valía la pena, que no había cabida para lo que yo hacía pero lo superé.

-¿Te sentís más cómodo con algún estilo en particular?

-Mirá, lo que yo hago hoy transita en grandes líneas en el rock como estilo general, la canción de rock y la canción basada en la música latinoamericana. En esa fusión está lo que yo hago. En esos dos estilos me siento como pez en el agua, estoy muy cómodo y amo hacer las dos cosas. En mis espectáculos, entrecruzo ambos géneros todo el tiempo.

-Solés tocar en teatros chiquitos. ¿Los shows son distintos a los que tienen lugar en teatros más grandes?

-Es diferente. La proximidad de la gente crea un espacio de calidez particular Creo que también es parte de la habilidad del que está parado sobre el escenario, de crear momentos de intimidad muy grandes. Hace cinco días atrás hicimos un concierto enorme en Santiago de Chile, en el "Arena Movistar”, para siete mil personas y hubo momentos que parecían suceder el living de una casa. Yo creo que eso tiene que ver con la propuesta musical y con el respeto del público también, cada artista tiene su propio público y esos públicos tienen una característica.

-¿Cómo es tu público?

-Mi público felizmente es un público muy atento, muy respetuoso, muy afectivo. Es un público que sabe escuchar en los momentos de intimidad, lo hace con muchísima atención y en un tremendo silencio. Eso crea intimidad en cualquier espacio.

-Hace poco terminaste la gira "A la Carta”. ¿Cómo lo viviste?

-La experiencia fue muy buena, la gente eligió un repertorio muy amplio.

-Cuando hiciste esa gira, ¿Te encontraste con alguna sorpresa o algo del publico que por ahí no esperabas?

-Sí pero de una buena manera, la gente eligió por supuesto clásicos pero también eligió cosas un poco más inesperadas y me sorprendieron un poco pero gratamente. Me dio gusto, Estuvo muy bien.

-Hiciste muchos homenajes como los de Cerati y Spinetta. Es una gran responsabilidad…

-Soy muy meticuloso con la obra del resto. Con la mía también pero cuando tocas las canciones de otros músicos, me esfuerzo mucho. De hecho, para la presentación de Puentes amarillos y la que hicimos sobre Gustavo este año en Viña del Mar, ensayé muchísimo.

-Tenés varios cd´s en vivo, ¿Tienen otra mística esa clase de grabaciones?

-Sí. Tienen una cosa muy particular, la gente hace que toques de otra manera y hay una espontaneidad diferente. Un disco en vivo captura lo que paso ahí en el momento y además yo no regrabo ninguna cosa. En todos mis discos en vivo no hay retoques, se tocó lo que se tocó y no se regraba nada. Es lo que es y punto. No hay cosas que se graben después en estudio. Me parece que es un poco falsear el espíritu, lo dejo como es.

-El 9 de julio vas a estar en San Vicente, ¿Cómo va a ser el show?

-Voy a hacer un show unipersonal que va a incorporar los mejores momentos de "Mil Noches y un Instante”, mi último disco en vivo, voy a hacer también varios estrenos, algunas canciones que van a estar incorporadas en mi nuevo disco y varias canciones que no hago hace mucho.

 

 

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