Crisis económica

Crisis económica: Despidos y amenaza de cierre en reconocidas empresas nacionales

La fábrica de las piletas Pelopincho despidió esta semana a más de una treintena de sus empleados. En paralelo, Musimundo amenaza con el cierre de más locales comerciales por la falta de rentabilidad.
jueves, 06 de junio de 2019 · 10:08

La empresa Sonne, radicada en Merlo, decidió despedir a un total de 38 trabajadores por la caída del consumo. Se dedican a la construcción de las clásicas piletas Pelopincho,  cuyas ventas cayeron estrepitosamente este año. De acuerdo a lo manifestado, por la crisis la empresa tiene apenas 3 de los 10 pedidos que solían tener a esta altura, siendo la primera de vez desde 2002 que deben realizar un ajuste.

"Hoy la gente está peleando en las góndolas si le alcanza para comer, entonces todo lo que sean gastos por otro lado se nota mucha retracción", argumentó Héctor Goette, presidente de la empresa Sonne.

Lamentando tener que hacer un reajuste, el empresario explicó a Página/12: “Si sumamos la compra potencial que se puede dar en los próximos meses estimamos que llegaremos a un 65 o 70% del trabajo que teníamos en 2018. Con esa situación tuvimos que ajustar nuestra plantilla con el despido de 38 personas para asegurarle la ocupación a los otros 200”.

“Hoy no tenemos el apoyo de los bancos. Todo lo que hacemos es con financiamiento propio. Si tengo que pedirle prestado al Banco Nación me cobran un 90% de interés que después es imposible trasladar a los consumidores. Tenemos condicionamientos de todos los colores”, argumentó en una conferencia de prensa.

EL CASO DE MUSIMUNDO Y FRÁVEGA

Las empresas dedicadas a la venta de electrodomésticos tampoco escapan a la caída del consumo. Esta semana Frávega cerró una de sus sucursales, ubicada en el barrio porteño de Belgrano, debido a las bajas ventas. Sólo despidieron a cuatro empleados con actividad sindical, mientras que el resto fue reubicado.  

En este sentido, la empresa explicó que afrontan pérdidas por la caída en las ventas registrada en los últimos dos años, sin perspectivas de una mejora en el corto plazo.

No obstante, no son los únicos que se encuentran en esta situación. En los últimos días se dio a conocer que Musimundo, otra empresa del mismo rubro, planea el cierre de varias sucursales. El año pasado entraron en concurso de acreedores y había conseguido renegociar su deuda con las entidades bancarias.

Ya cerraron una treintena de locales en el país y, de no superar la crisis, seguiría esta tendencia. En su última reunión de directorio advirtieron que tiene "un faltante de caja $706 millones que la compañía no puede financiar con recursos propios ni con créditos bancarios" y por eso no podría cumplir con el pago de intereses.

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