ECONOMÍA

Ganancias: Una reforma progresiva es el único camino a una sociedad más equitativa

Hay una cuestión estructural. Es evidente que el mal denominado impuesto a las Ganancias, que debería ser un impuesto a los altos ingresos, tiene que ser reformulado, y esto tendría que haber sido aplicado por el kirchnerismo y ahora por el macrismo que lo posterga para el año que viene.
sábado, 27 de febrero de 2016 · 16:21

Por Alfredo Zaiat* 

Está muy claro. Lo que hizo el gobierno de Mauricio Macri con el impuesto a las Ganancias por categorías (que afecta a los trabajadores en relación de dependencia) es un nuevo parche que da la particularidad de que ahora van a ser más quienes lo paguen más y no menos, a diferencia de los otros parches aplicados por el kirchnerismo que apuntaron a que sea menor la cifra de tributadores.Es una nueva construcción marketinera del macrismo que es presentada como si fuese beneficiosa para la  mayoría y en realidad afecta y perjudica a quienes dicen que van a beneficiar.

En total, 270 mil personas que antes no pagaban, con esta nueva modificación ahora lo empezarán a hacer. Entre ellos, 110 mil son jubilados. Esto ocurre porque se eliminó un decreto, que fue otro de los grandes parches del kirchnerismo y que alteró bastante la estructura de este impuesto, que fue aplicado en 2013 y que hizo que quienes cobraran más de 15 mil pesos pasaran a tributar. Entodnces, al eliminar ese tributo, muchos de los que no pagaban ahora pasarán a hacerlo. En concreto y más allá de las cuestiones técnicas contables, el macrismo no cumplió una de sus promesas demagógicas vinculadas con la eliminación de Ganancias o con la reducción de sus tributadores, sino que en última instancia lo que hizo fue aplicar un nuevo parche, que es de los peores que se hayan aplicado alguna vez. A su vez, los medios oficialistas van construyendo una realidad ficcional para hacer creer a la población y especialmente a los sectores vulnerables que la política económica concentradora y beneficiosa para unos pocos sirve para la mayoría.

Ahora, hay una cuestión estructural. Es evidente que el mal denominado impuesto a las Ganancias, que debería ser un impuesto a los altos ingresos, tiene que ser reformulado, y esto tendría que haber sido aplicado por el kirchnerismo y ahora por el macrismo que lo posterga para el año que viene. De todas formas hay que ver si finalmente lo hacen, pero simplemente planteemos la hipótesis de que esa reforma se lleve a cabo. En ese caso, claramente hay que reestructurar nuevamente ese impuesto y ahí sí denominarlo "de altos ingresos” y establecer nuevas escalas salariales, en las alícuotas sobre cada una de ellas, en las deducciones y por último establecer un mínimo no imponible a partir del cual se debería empezar a pagar ese impuesto.

Lo que se hizo ahora es un mamarracho dentro de la estructura tributaria argentina, un sistema impositivo que debe ser reformulado de forma integral. Si nos quedamos con la cifra del mínimo no imponible no nos sirve para entender lo que hay que hacer con este impuesto.
 
El hecho de que sea de 25 mil o de 30 mil es el foco de la discusión mediática, pero lo esencial pasa por reestructurar ese impuesto para hacerlo progresivo, para que los números comiencen a ser funcionales a una estructura de corte progresiva. Hoy, el análisis está distorsionado y se basa meramente en el numerito. Se cae en la misma lógica de los parches que se han instalado durante la última década y que el macrismo tanto criticó y una vez que asumió volvió a hacer. De esta forma, se sigue teniendo un impuesto que no es equitativo para quienes lo pagan. Es una cuestión conceptual: una eventual reforma en este sentido generará que aporten más quienes más tienen.  Eso posibilitará una redistribución de ingresos más justa y, por consiguiente, conllevará a la construcción de una sociedad más equitativa. 
 
*Economista y periodista

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