SALUD

La salud a sus pies

Una terapia complementaria que acompaña a la medicina tradicional y ayuda a la prevención de enfermedades. Permite tratar síntomas en órganos afectados – incluso tras una operación – de manera remota a través de puntos reflejos. Posee pocas contraindicaciones.
sábado, 01 de agosto de 2015 · 00:00

El cuerpo humano es, sin dudas, de lo más curioso; como así también lo son las técnicas desarrollada por los mismos seres humanos – ya desde épocas pasadas – para sanar las pequeñas dolencias con lo que tienen a sus manos o, mejor dicho en este caso, con sus manos. La reflexología es una de estas técnicas, una terapia complementaria y natural mediante la cual pueden aligerarse ciertos dolores, basándose en el descubrimiento de las zonas reflejas del cuerpo.

Esta técnica no es una innovación a pesar de que se ha puesto de moda recientemente. "Ya se conocía en India y China una forma de tratamiento mediante digitopresión pero el documento más antiguo que muestra la práctica de la reflexología de pies y manos data del año 2330 a.C.; que fue encontrado en la Pirámide del Gran Sacerdote, en Saqqara”, explica la experta en la materia María Elena Schiariti. "A principios del siglo XX, el Doctor William Fitzgerald – médico norteamericano – desarrolló la Teoría de la Terapia Zonal basándose en los principios de la Medicina Tradicional China. Fundó de este modo las bases de la actual Reflexología. Poco después Eunice Ingham – una fisioterapeuta norteamericana – descubrió que los pies eran en el cuerpo la parte más sensible a la estimulación de las zonas reflejas”, especifica.

Fue entonces cuando se comenzó a estudiar en profundidad el tratamiento, estableciendo ciertos patrones de zonas reflejas. Para comprender el tratamiento es necesario aclarar que la reflexología es el estímulo – mediante un masaje, presión, aguja o punzón – de determinadas zonas o puntos exactos del cuerpo para aliviar diversas dolencias. La técnica se basa en que cada uno de esos puntos sobre los que se aplica el estímulo – presentes en pies, manos, orejas – tienen una relación directa con una parte específica del cuerpo de la que es su reflejo – como pueden ser los diversos órganos internos –.

Se trata de una terapia complementaria, "que acompaña al médico y ayuda a prevenir enfermedades. Se puede realizar en embarazadas después del cuarto mes y en niños un minuto en cada pie por año de vida”, especifica María Elena. No obstante, posee una contraindicación. Esta terapia no puede ser aplicada en "personas que hayan tenido brote psicótico o en personas que tengan fiebre en el momento de la sesión”. Esto se debe a que, "al trabajar el sistema nervioso se pueden activar emociones – brote –. En el caso de la fiebre se debe a que es un proceso de auto-curación y no hay que cortarlo”.

"La reflexología trata todos los síntomas y patologías del cuerpo. La reflexología holística entra al cuerpo por cada sistema y los combina para mejorar el estado general del paciente. Aunque también existe la reflexología sintomática que trabaja solo el punto reflejo de los órganos a tratar”, detalla a la vez que invita a todas las personas a realizare un auto-masaje teniendo en cuenta las zonas reflejas de los pies – que se pueden ver en el gráfico – para un bienestar no solamente físico sino también espiritual. Si bien existen diversos tipos de reflexología – como puede ser la Auricular, en las orejas, o la Acra, en las manos –, la podal es la más utilizada y reconocida debido a que posee "más de siete mil terminaciones nerviosas ubicadas tanto en la planta del pie como en la parte del empeine”.

Cada sesión comienza conociendo al paciente en su aspecto físico y psicológico. "Cuando el paciente llega se le hace un cuestionario sobre su salud incluyendo que medicamentos toma. Cómo es su presión, cuando fue al médico por última vez y por qué. Se le pregunta como siente su cuerpo, que es lo que quiere tratar y ese será el eje de tratamiento además de lo que vea el terapeuta por la lectura de pies”. "Los pies se leen por temperatura color, signos, bloqueos, hiperqueratosis - trastorno caracterizado por el engrosamiento de la capa externa de la piel -, que el terapeuta sabe interpretar. Unido a lo que necesita el paciente se trabaja de manera efectiva el cuadro general de la persona”, será lo que tratarán en cada sesión.

Cada sesión dura una hora. Los primeros veinte minutos estarán destinados a que el paciente cuente al terapeuta qué le pasa, cómo se siente y cuáles son las razones por las cuales decidió acudir al tratamiento. Una vez realizado esto el terapeuta comenzará a realizar los masajes durante cuarenta minutos – veinte en cada pie – valiéndose de mapas específicos de la zona.

"El paciente se recuesta y se trabaja en manos y en pies. La sesión es muy placentera, la reflexología no duele. Si existe alguna molestia es un reflejo que está anunciando algún bloqueo. Algunas personas la disfrutan despiertas y otras duermen y se despiertan felices”, asegura la especialista. "Es una terapia muy efectiva para post operatorios porque desde los pies se puede drenar todo el cuerpo sin tocar el lugar operado. Es una técnica complementaria de auto-curación que logra un reseteo del todo el cuerpo. Es ideal para personas ansiosa, tensas, con problemas de insomnio o estrés laboral; realizado semanalmente ayuda para que la persona tenga bien sus defensas y pueda reaccionar bien a las situaciones de estrés a las que nos somete la vida”.

"La idea es poder determinar el grado de registro que cada persona tiene de sus propias contingencias, pues mientras muchos llegan con un síntoma o tema puntual como por ejemplo dolores de cabeza o de estómago; otros llegan con situaciones más complejas de estrés, ansiedad o angustia que habrá que ir desentramando", añade. "En los pies aparecen reflejados todos los órganos, con lo cual yo una de las primeras cosas que hago es 'leer' los pies para poder tener una noción integral y holística -es decir en la cual se combinen el cuerpo, la mente y lo espiritual- de lo que está ocurriendo con cada persona. Esto es importante porque en muchos casos los síntomas físicos obedecen a diversas emociones que están contenidas", aclaró Schiariti.

Cada tratamiento – su frecuencia, intensidad y duración – será determinada por las características de cada paciente y las patologías que presenten. La reflexología es tomada como una terapia alternativa. "Con ella se puede trabajar el estrés, la constipación, la ansiedad, la angustia y el dolor de cabeza por citar algunos ejemplos; pero a su vez al tratar todos los puntos del pie, se empieza a caminar más y mejor, cambia el humor y es posible enfrentar situaciones problemáticas como una mudanza, una separación o un problema de trabajo con mejor energía".

"Lo que hace la persona encargada de llevar adelante esta técnica es preguntar, indagar, ver que está sucediendo con la persona que llega a la consulta para luego ir modelando como si fuera una arcilla, las articulaciones del pie para que estén como deberían estar. La reflexología, no obstante, no implica aconsejar ni dar opiniones", explica.

Para acudir a la reflexología no hacer falta estar enfermo o tener alguna dolencia, más allá que el tratamiento ayudará a tratarlo. Esta técnica es un tratamiento preventivo, en donde "las personas que inician un tratamiento por alguna patología puntual después lo continúan porque los resultados sorprendentes hacen que se sientan mejor y conociendo más su cuerpo, tomando conciencia de sus recursos para avanzar preservando así su salud”, añade María Elena.

Al respecto, la especialista explica que el paciente experimenta una limpieza en su organismo expresada en varios aspectos. El primero de ellos es un cambio en el estado de ánimo, "pueden aflorar sentimientos y emociones que estuvieron tapados. Es importante en este caso no intentar dar una explicación a lo que aflora, sino entenderlo como limpieza o depuración de emociones bloqueadas”, explica. También se nota una mayor actividad onírica, caracterizada por "más cantidad de sueños, con mayor sensación de vivencia y posibilidad de recordarlos. Esto habla de un mayor contacto con el inconsciente”, y cambios en los pies, que pueden presentar variaciones de color, olor, humedad, textura, temperatura y flexibilidad.

Algunas de las patologías más frecuentemente tratadas: Contracturas, problemas circulatorios, alergia, alteraciones hepáticas y digestivas, ansiedad, retención de líquidos, asma, ataque de pánico, contractura cervical, depresión, constipación, disfunciones sexuales, dolor de cabeza, dolores musculares, dolores y alteraciones menstruales, esterilidad, estrés, hipertensión, insomnio, lumbalgia, migraña, obesidad, sinusitis, mala concentración, y muchos más.

Desde el ámbito de la medicina alopática – que se basa en la aplicación de remedios que producen fenómenos contrarios a los síntomas de la enfermedad que se intenta combatir – descubrieron que existen conexiones entre los órganos internos y las zonas de la piel, lo que hace que los dolores de los diferentes órganos se transmitan a nivel reflejo al sistema nervioso, y a las correspondientes zonas de la piel – como es el caso del dolor del corazón en el brazo izquierdo o el dolor de la vejiga reflejado al hombro derecho.

La reflexoterapia es beneficiosa para la salud – siendo pocas veces contraindicada – es así que los especialistas recomiendan practicarse los auto-masajes y algunos ejercicios. Estos se pueden llevar a cabo mediante un baño de sal, "colocando sal gruesa al agua o sales marinas, con el agua templada y si quieren con unas gotas de esencia de lavanda. Colocar los pies y registrar como están sientan sus pies respirando desde el abdomen - 6 segundos - lentamente reteniendo la respiración - 3 segundos - y largando el aire lentamente mientras contamos hasta 6 y hundimos la panza – 15 minutos –.” También se pueden hacer auto-masajes cuando se sientan los pies pesados o con dolores. "Antes de empezar te propongo que te pares y cierres los ojos para registrar como apoyan tus pies, cual está más tenso, como se sienten los metatarsos, los dedos o el talón. Respira profundo y sentí que por la planta de los pies al inspirar ingresa nuevo oxígeno a tu cuerpo y al espirar sale toda la tensión del día hacia el centro de la tierra”, detalla la especialista María Elena Schiariti.

"Los reflejos se pueden trabajar en los pies y en las manos pero la realidad es que son más sensibles y efectivos en los pies porque las manos manipulan muchas cosas y las tocamos todo el tiempo por eso los reflejos se trabajan con más profundidad”, concluye.

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