MEDICINA ESTÉTICA

Crecen las alternativas no invasivas para tratamiento localizado

Con el auge de las radiofrecuencias, cada vez es menor la necesidad de realizar procedimientos quirúrgicos o microquirúgicos para tratar la celulitis y flacidez en las zonas “difíciles”. La crioradiofrecuencia, a la vanguardia de las terapias localizadas.
domingo, 15 de mayo de 2016 · 21:09

Desde hace ya varios años, la cirugía –y la medicina en general- ha dado un salto al sumar un nuevo objetivo de tratamiento. Ya no alcanza con "curar”, sino que la intención es hacerlo con la menor intervención posible sobre el cuerpo del paciente.

 

En todas las áreas de la salud, está en crecimiento el desarrollo de técnicas y terapias cuyos resultados no sólo igualan o superan al de los tratamientos tradicionales, sino que además implican una invasión muchísimo menor sobre el estado general de la persona tratado Ejemplos hay a montones, desde la cirugía laparoscópica hasta la resonancia magnética o la litotricia extracorpórea.


Por supuesto, la medicina estética no se quedó atrás en la tendencia. Y uno de los mayores retos en este campo, el de la flacidez y la adiposidad localizada en ciertas zonas que el ejercicio no mejora, ha sido el blanco de uno de los avances más impresionantes de la mano de la terapia con radiofrecuencia.


El fundamento de la radiofrecuecia es el de la termólisis selectiva. Desde hace más de una década, el procedimiento se aplica en tratamientos faciales para mejorar las líneas de expresión facial, bolsas de ojos o arrugas y en tratamientos corporales de reafirmación general, lipoescultura y anticelulíticos.

 

Mediante un cabezal que emite frecuencias que resuenan en el tejido adiposo, se logra una generación controlada de calor, la cual induce una respuesta inflamatoria local. Esa respuesta es el puntapié inicial para que el tejido "regenere”, aumentando la producción de fibras de colágeno y elastina, dando como resultado una piel más tersa. Además, genera una redistribución del tejido graso subcutáneo, lo que mejora el aspecto de la celulitis.


Aplicado con excelentes resultados durante años, ese concepto ha evolucionado recientemente. El más reciente perfeccionamiento de la técnica se conoce como Crio-Radiofrecuencia, la cual combina a la radiofrecuencia con un tratamiento de criolipólisis.

 

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La criolipólisis es una terapia que se controla con frío, ya que permite ingresar aproximadamente diez grados bajo cero desde el cabezal a la dermis. Sumado a ello, las ondas de radiofrecuencia incrementan la temperatura interna, lo que hace que se genere un choque en el interior de la piel por la combinación del frio externo con el calor interno.

 

Así se produce un "shock térmico” generando un instantáneo tensado de la piel; obteniendo resultados mejores y más rápidos que la antigua radiofrecuencia, y por supuesto, con un perfil menos invasivo para el paciente que la cirugía estética.

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