Alimentación saludable

La iniciativa de los kioscos en los colegios: Frutas por harinas

El proyecto busca mejorar la alimentación de niños y adolescentes.
lunes, 26 de febrero de 2018 · 10:23

El kiosco saludable es un proyecto que busca mejorar la alimentación de niños y adolescentes, reemplazando algunos productos por otros. Todavía su aplicación es compleja y aparecen varios problemas, como la lucha contra la obesidad infantil y la falta de reglamentación y sanción de leyes acordes.

Según las condiciones de infraestructura y equipamiento con las que cuenta para elaborar, almacenar y expender alimentos dentro del ámbito escolar, los kioscos saludables se encuentran categorizados en tres. 

El primero de la lista es el kiosco básico. Puede expender alimentos y bebidas exclusivamente en envase industrial. No deben requerir conservación en frío o calor ni pueden elaborar ni fraccionar alimentos de ningún tipo. Debe incluir cinco alimentos como barritas de cereales, alfajores a base de galleta de arroz, galletitas con cereales integrales, agua mineral o jugos naturales.

La segunda opción es el bufete. Expenden alimentos perecederos que requieren refrigeración para su conservación, pero no pueden elaborar comidas en el mismo ni fraccionar alimentos. Además de incluir los productos del quiosco básico deben ofrecer yogur sólo o con frutas, postres lácteos, frutas frescas, ensalada de vegetales o frutas, sándwich de pan blanco o integral con queso y vegetales, leche y jugos naturales.

Por último están los kiosco cantina, que están autorizados para preparar, fraccionar y vender alimentos elaborados en el mismo local con una vida útil de hasta 24 horas. Además de lo incluido en el bufete, debe tener por lo menos tres productos de pizzetas, tartas, tortillas y empanadas de vegetales, licuados de fruta, platos del día con vegetales.

La ausencia de leyes y reglamentaciones constituye el mayor problemas para la implementación de estos kioscos: hace diez años se sancionó la ley nacional 26.396 que buscaba promover un ambiente escolar saludable mediante el desarrollo de estándares alimentarios en sus comedores, pero jamás fue reglamentada.

En la provincia de Buenos Aires, los diputados aprobaron un proyecto para establecer la "comercialización de alimentos saludables en todos los quioscos y bufetes de establecimientos escolares", pero nunca llegó al Senado.

Ya en la presidencia de Mauricio Macri se creó  en el 2016 mediante un decreto 732/16 el Programa Nacional de Alimentación Saludable y Prevención de la Obesidad, coordinado por el doctor Alberto Cormillot, pero que renunció a los pocos meses por "la imposibilidad de avanzar y el no cumplimiento de pactos destinados a hacer un sector eficiente".

La ley 3704 de "Alimentación saludable" sancionada por la legislatura porteña en 2010 fue la única iniciativa que prosperó exitosamente.

La ley, además de "promover los hábitos saludables en la población escolar", apunta al establecimiento de kioscos básicos que ofrezcan a los chicos alimentos como barras de cereal, alfajores de arroz, frutas secas, semillas y agua mineralizada entre otros productos.

Desde 2013 hasta el año pasado, la cantidad de beneficiarios de los servicios alimentarios aumentó de 202.500 a 213.500 estudiantes. La Comuna 8 -Villa Soldati, Villa Riachuelo y Villa lugano- es la zona con mayor cantidad de beneficiarios del programa.

 

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