Sociedad

Guerra de Malvinas: una cicatriz que no cierra

El próximo jueves se conmemora un nuevo aniversario para recordar a los 694 soldados que perdieron la vida durante el conflicto bélico y reiterar el pedido de soberanía nacional.
lunes, 30 de marzo de 2015 · 17:35

El 2 de abril de 1982, los soldados argentinos, con la ilusión a cuestas, desembarcaron en las Islas Malvinas para recuperar ese territorio argentino invadido por los ingleses. Eran jóvenes, la mayoría no tenía casi entrenamiento y habían pisado el sur del mundo con el sueño casi imposible de ganar una lucha contra una de las potencias mundiales. Los dirigentes del país insistían en hacerle creer a la gente que nuestros combatientes tenían la "sartén por el mango”, sin embargo, pronto no hubo otra alternativa más que revelar la verdad y rendirse ante las tropas británicas. Desde ese momento, las Islas quedaron bajo disposición de las autoridades de Gran Bretaña.

Por aquellos años, Argentina estaba bajo el mando del gobierno de facto autodenominado "Proceso de Reorganización Nacional”. En una "operación relámpago” que se llevó a cabo el dos de abril de 1982, los argentinos recuperaron las Islas y así lo informaron los dirigentes del país. Pero, esa gloria duró poco: el 1º de mayo hubo bombardeo aéreo inglés al aeropuerto de Puerto Argentino y la inmediata réplica de la Fuerza Aérea nacional. Al día siguiente, el submarino nuclear Conqueror hundió, fuera del área de exclusión, al buque crucero General Belgrano: murieron 323 marinos argentinos, de los 1.093 hombres que iban a bordo de este barco insignia de la Armada Argentina. Este suceso se considera "crimen de guerra”.

Así, continuaron los días de lucha. Los argentinos estaban en gran desventaja en comparación al ejército contrario: poseían pocos recursos, escasas provisiones de comidas y de armamento, sufrían mucho frío y la hostilidad por parte de sus superiores, entre otras cosas. Los militares organizaban colectas para enviar materiales a los combatientes, pero nunca les llegaron. Además, la mayor parte de los soldados que defendieron al país no contaban con el mismo entrenamiento que los contrincantes.

Setenta y cuatro días después de aquel 2 de abril, las tropas argentinas se rindieron ante las británicas. El anuncio no sólo puso fin a una derrota que ya contaba con malas predicciones desde el inicio sino que además significó la renuncia por parte del gobierno militar y el llamado a elecciones para activar nuevamente la democracia, después de siete años de torturas, el declive económico, la pobreza, las desapariciones de más de 30.000 personas y la expropiación de los hijos de los detenidos.

En la guerra de Malvinas, se truncó la vida de 649 personas -entre ellos oficiales, suboficiales y jóvenes de 18 años que cumplían el servicio militar-; se hirieron 1.300 combatientes, además de las secuelas psicológicas que llevaron al suicidio a más de 350. Para recordarlos a ellos, para remarcar que las Islas son argentinas y para luchar por la soberanía nacional, cada dos de abril se conmemora el "Día del Veterano y de los Caídos en la Guerra de Malvinas”.

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