ECONOMÍA - OPINIÓN

El día después

Se acercan las elecciones y la incertidumbre influye en las diversas variables económicas. Marcelo Podmoguilnye, economista, analiza la situación pre-electoral.
lunes, 20 de julio de 2015 · 08:10

Nos adentramos de lleno en el ambiente eleccionario. En el medio ya han comenzado las declaraciones de lo pasado, de lo hecho, de los "logros”. Unos que dicen que somos pobres, otros que no se ven pobres en la Argentina, unos que dicen que estamos en las puertas de la recesión otros que dicen que seguimos creciendo. De hecho ya hasta la misma "cadena nacional” se ha convertido en una especie de "fetiche político” sobre el cual poco se puede hacer, decidir verlo o simplemente apagar y dejar que nuestra mente descanse. Comienzan los "spots” publicitarios, que el modelo actual, que el ajuste, que el que viene, que el que se va y mucho palabrerío que seguramente nos abrumará de cara a las elecciones inminentes. Ahora bien, ¿qué piensa la mayoría de los argentinos respecto de lo que viene? ¿Será sostenible esta supuesta "mejoría” económica provocada por estas leves subas en el consumo? ¿Podremos hacer frente a los escenarios "post-electorales”? ¿Qué opinan los verdaderos afectados por lo que vendrá?

A pesar de la mejora en el ánimo de los consumidores, la mayoría de los hogares argentinos continúa avizorando una "crisis” para el año próximo. ¿Cómo es eso? De acuerdo con un estudio privado sobre el comportamiento y las tendencias de los consumidores, dos tercios de los argentinos consideran como "muy o bastante probable" que el país atraviese una crisis económica en 2016. La buena noticia es que hace un año el porcentaje de personas que pronosticaba un escenario problemático trepaba al 77%. Es decir, estamos en un cuadro más optimista que el del año pasado.

Sigue la mirada crítica sobre la situación económica del país, más de la mitad opina que es mala o muy mala. La novedad es el grado de incertidumbre a futuro que se observa: dos de cada diez encuestados no pueden definir lo que esperan para 2016.

Otro dato que da cuenta de una mejora en el clima de consumo es la baja en la estimación de la inflación. Hace un año, el promedio de inflación anual que proyectaban los consumidores argentinos había trepado al 49%, es decir, más de diez puntos por encima del número final que arrojó el índice del Congreso elaborado sobre la base de los datos de consultoras privadas. Este año, en cambio, los hogares proyectan para todo 2015 una inflación de 38%, lo que implica once puntos menos que en la medición realizada el año anterior.

El cambio positivo de perspectivas también se ve reflejado en los pagos realizados con tarjeta de crédito. Un porcentaje no desdeñable de los consumidores (15%) admitió que está volviendo a usar la tarjeta a partir del plan oficial "Ahora 12”, que ofrece la posibilidad de comprar en doce cuotas sin interés productos de fabricación nacional, en un contexto de inflación por encima del 25% anual. De un año al otro, además, hubo una baja considerable en el número de hogares que dejaron de pagar el resumen completo de la tarjeta. En 2014 el porcentaje de familias que se veían obligadas a refinanciar sus compras llegaba al 27% y un año después el índice cayó al 15%.

Las mejores perspectivas económicas, igualmente, no se tradujeron, al menos hasta ahora, en una reactivación marcada del consumo, que no logra repuntar desde fines de 2013.

En los primeros cinco meses de este año, las ventas de productos de la canasta básica (alimentos, bebidas, artículos de tocador y limpieza) acumularon una baja del 1,2% en unidades, tomando en cuenta todos los comercios. Y en el caso específico del llamado canal tradicional -que reúne a pequeños negocios, almacenes de barrios y autoservicios- la baja acumulada en 2015 llega al 2,6%.

Es decir, si bien la visión desde los hogares argentinos ha mejorado en comparación con el año 2014, queda claro que la "sensación” de que "no estamos bien” sigue instalada en quienes día a día tenemos que administrar nuestros salarios. Prueba de esto, exponemos un resumen de números publicados por la consultora CCR, en su estudio sobre el Pulso Social:

·En los hogares se estima una inflación para el año 2015 del 38%, esto implica una baja de 11 puntos respecto del mismo dato pronosticado para el año 2014. (¿Optimista o pesismista?, queda a criterio del lector)

·El 67% cree que nos encontramos en las puertas de una crisis política y económica, contra el 77% que se pronosticaba el año pasado.

·Se incrementó un 15% el consumo con tarjeta en 12 cuotas para financiar gastos significativos.

·Como datos ilustrativos debemos señalara que la inflación oficial de junio ya ha llegado al 1%, llevando un acumulado anual del 6,7%. Este cálculo oficial arrojó medio punto menos que lo que sostienen las consultoras privadas.

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