En San Telmo

Personal de seguridad de una cadena de supermercados golpeó y mato a un anciano que quiso robar

El hombre tenía 68 años y había decidido irse sin pagar del Coto de San Telmo. Se quiso llevar queso, aceite y un pequeño chocolate.
jueves, 22 de agosto de 2019 · 07:34

Un jubilado de 68 años, identificado como Vicente Ferrer, falleció el viernes pasado producto de varios golpes que le habrían sido asestados por custodios del supermercado Coto de San Telmo –ubicado en Brasil al 575-.

El hombre había salido sin pagar con un queso, un aceite y un pequeño chocolate, por lo que fue retenido por un custodio y un empleado de caja del comercio, que lo redujeron para que no se escapara, ya a unos 60 metros del mencionado supermercado. Luego llamaron a los efectivos de la Policía de la Ciudad para que se acercaran a por el detenido.

De acuerdo a la información oficial, al llegar al lugar los uniformados se encontraron con el hombre inmovilizado, y sus captores le explicaron que había sustraído del local dos chocolates de 170 gramos cada uno; un queso fresco de medio kilo; y una botella de vidrio de aceite de oliva extra virgen de 500 mililitros, por lo que procedieron a detenerlo.

No obstante, cuando se encontraban realizando las actuaciones correspondientes, el hombre perdió el conocimiento y debió ser trasladado en una ambulancia del SAME. Desde los comercios cercanos testigos de los hechos relataron que el hombre, antes de ser detenido, había arrojado la botella vidrio de aceite al custodio, por lo que ambos empleados comenzaron a darle golpes de puño, e incluso algunos dicen que también le habrían asestado varias patadas.

Ante la demora de la ambulancia, los efectivos le realizaron maniobras de RCP  hasta que logró ser derivado al hospital Argerich, donde falleció a las 19:45 producto de una hemorragia cerebral. Según trascendió, el hombre padecía demencia senil. La única hija de Vicente voló de urgencia desde Alemania para ocuparse de su padre.

"Los testigos me contaron que el hombre se resistió hasta que pudo, pero cuando cayó al suelo, le pegaron patadas en el piso y cuando yo lo vi, me parece que ya estaba muerto", relató a Página/12  Nicólas  Ramos, vecino del barrio y fotógrafo que se acercó al lugar. "Lo que querían los policías era que se vaya toda la gente, porque todos hacían comentarios por la forma en que le habían pegado a esa persona, que era obvio que había sufrido un paro cardíaco y lo único que quería la policía era ocultar todo", agregó.

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