En medio de las ruedas de reconocimiento en las que participaron los diez rugbiers implicados en el asesinato de Fernando Báez un testigo imparcial se presentó a contar cómo fueron los hechos que culminaron con la muerte del joven. Habló con la fiscal a cargo de la causa durante unas tres horas e identificó a varios de los agresores. Además, confesó que tardó en hablar porque estaba shockeado.
El joven se encontraba en su auto en la vereda del frente cuando vio la pelea. A pesar de que tiene otro oficio, en el verano maneja un taxi por la noche para ganar dinero extra, justamente por eso se acercó a las inmediaciones de Le Brique, donde vio el momento en que un patovica sacó a Fernando del bar.
Se notaba que era un chico calmo, tranquilo. Desde adentro del auto vi cómo trataba de explicarle al muchacho de seguridad que él no tenía nada que ver y que quería ingresar nuevamente al boliche. Cuando no logra su cometido, se retira, explicó en comunicación con TN.
Momentos después pudo observar como los patovicas sacaban al grupo de rugbiers forcejeando y alterados. En ese momento se pusieron a discutir con los patovicas para ingresar nuevamente. Al no poder hacerlo, escucho que dicen hay que ir a c***lo a palos, contó el testigo.
Fue entonces cuando comenzó el trágico suceso. En ese momento cruzaron la calle corriendo y cuando miro a mi izquierda, veo que se dirigen directamente a ese chico, a Fernando. Después, lo conocido por todo el mundo y lo que se vio en los videos, añadió el taxista, detallando que vio como uno de los jóvenes, de camisa blanca, le asestaba como mínimo, cuatro golpes de puño en la cara. Fernando queda desvanecido. Me daba cuenta por sus brazos, no lograba defenderse ni taparse la cara, lamentó.
Cuando él estaba ensangrentado en el piso y le deja de pegar el chico de camisa blanca, quedó tendido y trató de apoyar el brazo izquierdo y levantar la cabeza. En ese momento, vino otro muchacho de camisa azul y le pegó una patada en la cabeza tremenda. Para mí, el golpe letal es ese. La patada en la cabeza fue criminal, culminó.






