El escándalo por el supuesto pago de sobreprecios en la compra de alimentos en el Ministerio de Desarrollo Social generó un despido y una ola de renuncias en la cartera que está a cargo del massista Daniel Arroyo. Entre los salidos, hay seis dirigentes de Lomas de Zamora y de Almirante Brown, algunos con cierto peso, pero todos leales a los intendentes de sus distritos: Martín Insaurralde y Mariano Cascallares.
El caso de los supuestos sobreprecios se conoció el lunes último, cuando en el boletín oficial el Ministerio de Desarrollo Social publicó compras de cinco toneladas de alimentos por 534 millones de pesos para asistir a sectores necesitados en el marco de la crisis. Allí quedaron en evidencia irregularidades en el pago de varios productos a precios hasta un 50 % superiores a los de referencia en supermercados y los precios máximos establecidos por el mismo gobierno.
Arroyo ensayó algunas explicaciones confusas. Los proveedores se plantaron, dijo primero. El Presidente Alberto Fernández ordenó suspender los pagos y una investigación interna en el Ministerio para conocer a los responsables del error o la irregularidad. El primero en caer, por decisión de Arroyo, fue el titular del área que encargó la operación, el secretario de Aplicación de Política Social, Gustavo Calvo.

Gustavo Calvo
Calvo es oriundo de Lomas y empezó su carrera embanderado en el duhaldismo. Fue funcionario municipal y concejal. Hasta 2015 ocupó un cargo en la provincia durante la gestión de Daniel Scioli. Y en la primera gestión de Cascallares en Almirante Brown fue su secretario de Seguridad. Se fue en marzo del año pasado en medio de un escándalo, cuando se filtró un video en el que se lo veía negociando una supuesta coima con una empresa en su oficina. La causa judicial no prosperó, pero igualmente debió salir del Ejecutivo. En 2019 llegó al Ministerio de Desarrollo Social de la mano de Insaurralde y Cascallares.
Con el despido de Calvo, 14 de los funcionarios políticos que estaban dentro de su Secretaría de Estado decidieron poner a disposición del ministro sus renuncias. El de mayor jerarquía en la región es Gastón Lassalle, que fue secretario de Gobierno de Lomas a partir de 2013 con la gestión de Insaurralde. Con un perfil territorial y de armador de su jefe político, antes había ocupado diversos cargos en el Municipio y también fue vicepresidente del Club Banfield. En Desarrollo tenía bajo su mando la Dirección de Gestión y Asistencia Urgente.

Lassalle con Insauralde y Kicillof
Otro de los lomenses que salieron del Ministerio con sede en la avenida 9 de Julio es el ex concejal y ex titular de la estratégica Dirección de Tierras Gabriel Giurliddo. Se desempeñaba como director nacional de Talleres Familiares y Comunitarios. También se despidió de la gigantografía de Eva Perón Pedro Procopio, actual secretario de Organización del PJ de Lomas y ex director de Hídrica del Municipio. Había sido nombrado como coordinador de Depósito Metropolitano.

El ex concejal Gabriel Giurliddo.

El dirigente del PJ de Lomas Procopio.
También dos leales a Cascallares presentaron sus renuncias: Gustavo Cassieri, que se había desempeñado como director de Defensa al Consumidor de Almirante Brown y en Desarrollo era director de Asistencia para Situaciones especiales; e Ignacio Sabaini, que había sido subsecretario de Familia y Políticas Socioeconómicas en el Municipio y a nivel nacional se desempañaba como coordinador de Gestión de Ayudas Urgentes.

Ignacio Sabaini.
El resto de los que dejaron diversos cargos son el vicepresidente de Independiente Carlos Montaña (cercano a la familia Moyano), Carolina D´Ambrossio (que era Coordinadora Técnica de Asistencia Social Directa), el coordinador de Planificación de Abordaje Integral Fabio Frega, la directora de Emergencia Ana Barcheta, las directoras de Asistencia Crítica Florencia Plano y de Asistencia Institucional Agustina Brea y otros funcionarios como Cristian Escudero, Víctor Oviedo y Federico Ludueña.











