Mediante un decreto de necesidad y urgencia, el Presidente de la Nación Alberto Fernández estableció que los intendentes podrán controlar los precios en los supermercados y almacenes. Es decir que tendrán la autoridad de aplicar la Ley de Defensa de la Competencia para vigilar precios y abastecimiento en comercios de cercanía.
La medida fue resuelta a partir de que los productos de la canasta alimentaria básica y de limpieza tuvieran algunos aumentos abusivos, que inclumplen en listado de precios máximos vigentes para los productos de consumo masivo.
El DNU fue apoyado por los intendentes del conurbano bonaerense, en los que el Presidente viene delegando cada vez más funciones para gestionar la crisis del coronavirus. Algunos ejemplos son el equipamiento de hospitales de emergencia, el control de la cuarentena y hasta la organización del operativo de cobro de jubilados y beneficiarios de planes sociales del sábado y el domingo, luego del fracaso del viernes. También tuvieron que entregar más bolsones de alimentos en un momento crítico para la economía.
Hasta antes del DNU, los intendentes eran los encargados de inspeccionar el cumplimiento de las normas bromatológicas. Con esos mismos cuerpos de inspectores podrán ahora ver que se cumplan los precios máximos establecidos por el gobierno. Podrán hacer multas y clausuras.






