Un hombre que se encontraba prófugo de la Justicia fue detenido en el mismo lugar en el que había muerto la víctima siete años atrás. Los policías se enteraron que el sospechoso había ingresado al Hospital Evita de Lanús por una lesión en una pierna y se hicieron pasar por médicos para atraparlo.
Según informaron las fuentes, el hombre se habría lastimado jugando un partido de fútbol. Así fue como tras mantenerse prófugo desde el 2011 llegó a la guardia del centro médico sin imaginar lo que iba a terminar sucediendo.
Los oficiales se pusieron los guardapolvos de los doctores y se presentaron junto a la cama en la que el acusado esperaba para ser atendido. Después de tener una breve entrevista con él en la que confirmaron su identidad, se lo llevaron detenido.
El crimen por el que era buscado se produjo el 2 de noviembre del 2011. El acusado habría entrado a robar en una casa de Villa Diamante, donde el dueño Marcos Luis Meire se resistió y terminó recibiendo dos disparos. A pesar de ser auxiliado rápidamente, murió poco después en el Hospital Evita.






