Dos de los presos que se habían fugado el miércoles de una comisaría de Quilmes se entregaron ayer a la policía. Por esto ya son cuatro los reclusos recapturados, pero quedan aún siete prófugos.
Uno de ellos es Mario Arancibia, quien se presentó por sus medios en la sede de la Dirección Departamental de Investigaciones (DDI) quilmeña y quedó detenido a disposición de la fiscal que investiga el escape, Karina Gallo.
Arancibia estaba alojado en la comisaría 3ra. de dicho partido en una causa por encubrimiento y portación ilegal de arma de guerra a cargo de la UFI 6 de ese departamento judicia, según indicaron fuentes policiales.
Por otra parte, el cuarto recapturado es Eduardo Barbona, que se entregó y que se encontraba detenido en esa seccional por el delito de "robo en grado de tentativa".
La fiscal Gallo imputó ayer el delito de facilitación de evasión al imaginaria Elias Nicolás Castillo y al ayudante de judiciales Matías Javier Gómez. De acuerdo a los pesquisas, Castillo era el encargado de llevarles la comida a los presos y Gómez de acompañarlo y cerrar la puerta, detallaron los informantes.
Además de estos dos efectivos, Asuntos Internos desafectó al jefe de la seccional 3ra, Miguel Ángel Coch, el segundo jefe, Rubén Darío Banegas y el oficial de servicio Jorge Fabián Omar Yolan.
En tanto, por la masiva evasión, ya habían sido recapturados Alan Villalba y Luis Navarro. Sin embargo, continúan prófugos Ignacio Cárdenas; Ulises Cabaña; Gonzalo Sotelo; Walter Luján; Aldo Pérez; Jorge Torres y Adrián Muñoz.






