Un concejal de Cambiemos en el partido bonaerense de Castelli fue destituido de su banca, acusado por sus pares de haber gestionado dos puentes que pasaban por sus campos y que solo beneficiaban a él y a un grupo pequeño de vecinos.
El radical Martín Céspedes fue expulsado del Concejo Deliberante luego de que una comisión investigadora determinara que su comportamiento fue "poco ético y moral".
Después de cinco meses y medio de análisis, la comisión concluyó que Céspedes había gestionado personalmente la construcción de dos puentes que atraviesan sus campos y que solo benefician a cuatro vecinos que viven en propiedades lindantes. El costo de las obras fue de 15 millones de pesos.
Lograron destituirlo con los seis votos que aportó el oficialismo local, del intendente peronista Francisco Echarren, más una voluntad del propio Cambiemos, la de Ignacio Forte.
A Céspedes también se lo acusa de haber comprado durmientes de quebracho robados a una obra ferroviaria de Castelli. La Justicia deberá determinar si lo que hizo fue un delito.






