En los últimos años la obesidad yel sobrepeso aumentaron considerablemente en edades cada vez menores. Éste fueuno de los incentivos que llevó al diputado provincial Ricardo Lissalde apresentar un proyecto legislativo para establecer la comercialización deAlimentos Saludables en todos los kioscos y bufetes de establecimientosescolares. La propuesta ya fue aprobada en la Cámara Baja y espera la votaciónen el Senado.
"Nuestro país carece, a nivelnacional, de políticas públicas concretas en relación a los kioscos escolares yconsidero que los mismos deben tener opciones para quienes no quieran, o nopuedan, consumir el común de los alimentos que ofrece cualquier comercio.Estimular el incremento de la oferta de alimentos de buena calidad nutricionales contribuir también educativamente, justificó Lissalde.
El proyecto, que también pretendeuna concientización de la importancia de la alimentación desde una tempranaedad, establece que los kioscos deberán contar con una Guía de AlimentosSaludables. Los comercios que no cuenten con dicha reglamentación podrán sersancionados por la provincia.
Uno de los fundamentos de estainiciativa es que "los malos hábitos en la alimentación, asociados a un estilode vida no saludable, están dejando consecuencias irreversibles en la población,por lo que resulta necesario la implementación de políticas preventivas lo mástempranas posibles, destacó el legislador.
Si bien en Buenos Aires todavíano ha sido aprobada esta ley, la mayoría de provincias del país ya cuentan conla implementación de este tipo de normas en los establecimientos educativos,considerándolas como una herramienta más de educación en temas de saludsobretodo en temas delicados como los trastornos alimenticios tales como labulimia, anorexia, obesidad o celiaquía.
"La Organización Mundial de laSalud informó que el sobrepeso y la obesidad han aumentado en un altísimoporcentaje posicionándose, inclusive, como el quinto factor de riesgo dedefunción en el mundo. El Centro de Estudios Sobre Nutrición Infantil (CESNI) observóque el 80% de los kioscos presentaban alimentos considerados poco saludablescomo: caramelos, chupetines, galletitas dulces rellenas y simples, etc., justificael proyecto.






