Mas de 100 fanáticos de Boca tuvieron que ser atendidos por el policlínico de La Bombonera durante la final de la Copa Libertadores. La mayoría tenía problemas de presión alta y en ningún caso la situación pasó a mayores, por lo tanto, no se vieron obligados a contactarse con un hospital.
Los nervios y la pasión es algo que identifica al hincha de fútbol argentino y más si se trata de un partido de estas características. Durante los 90 minutos, el personal médico del estadio no descansó debido a la gran cantidad de personas que tuvieron que atender.
Los enfermeros aseguraron que no se imaginaban recibir un número tan alto de pacientes y por eso el lugar llegó a su capacidad máxima en cuestión de minutos. Los síntomas que más se vieron en el transcurso de la jornada fueron casos de descompensación y problemas de presión.






