Un grupo de presos de la Unidad Penal N°3 del partido de San Nicolás, ubicado en el interior de la provincia de Buenos Aires, le construyeron una bicicleta a un joven ciego de 27 años, quien había ido a visitarlos para contar su historia de vida.
Justamente en este marco, Nahuel Esquivel, visitó la cárcel de San Nicolás en septiembre, invitado por una docente para que les cuente a los internos cuál era su historia. En aquella visita, Nahuel explicó que, al quedar ciego luego de sufrir un desprendimiento de retina, cinco años atrás, no pudo hacer deportes como antes, entre ellos contó su amor por el ciclismo y el fútbol. Pero a pesar de ello, el joven reveló ser estudiante de música en Ramallo.
Luego del encuentro con el joven no vidente, a los reclusos se les ocurrió construir una bicicleta doble comando para Nahuel, ya que varios de ellos forman parte del taller de bicicletas Ruedas Solidarias y otros integran el proyecto Soluciones Tecnológicas. De esta forma, después de haber escuchado la historia de este muchacho, todos querían hacerle ese regalo.
Habiendo transcurrido seis semanas de arduo trabajo, los internos lograron con el objetivo y le entregaron la bicicleta al joven, el cual expresó estar muy emocionado, debido a que, según sus propias palabras, el comprarse una bicicleta así le costaba unos 20.000 pesos y le era totalmente impagable un regalo así.
Como agradecimiento, Nahuel cantó varios temas folclóricos y pop latino, logrando, de esta manera, emocionar a todos los presentes.
Los elementos necesarios para realizar la bicicleta fueron entregados por el Obispado de San Nicolás y por dependencias policiales y judiciales a partir de bicicletas secuestradas en hechos delictivos.






