En este caso, se trata de la fábrica textil Medias Apogeo, ubicada en la localidad de Sarandí. La misma, cerró dejando treinta despedidos, en donde en su mayoría son mujeres. El lamentable hecho se suma al reciente desalojo que se produjo en Siam y a todos los demás cierres que se están llevando a cabo en Avellaneda.
Las empleadas de la fábrica denuncian que el dueño de la empresa, Daniel Jaunsaras, no les hacia los aportes jubilatorios hace tiempo y que les debe los sueldos de octubre y noviembre. Además, sospechan que detrás del cierre existe una maniobra fraudulenta para presentar una quiebra inexistente, vaciar la empresa y no pagar las indemnizaciones. Por otro lado, los trabajadores no recibieron telegramas de despidos, sino de suspensión hasta el 3 de diciembre.
Una de las enmpleadas aseguró que fueron los abogados de los dueños, quienes les afirmaron, la semana pasada, en la tercera audiencia en el Ministerio, que la fábrica va a cerrar. También, explicó que pusieron seguridad privada en el predio y que para retirar sus pertenencias, sólo las dejaban entrar de a dos personas, por miedo a que pudieran tomar la fábrica.
Oficialmente, la empresa todavía no emitió ningún tipo de respuesta o explicación hacia las trabajadoras que quedaron en la calle.






