Un parrillero de San Nicolás no pudo abrir su negocio ayer porque cuando llegó al lugar, se encontró con un grupo de manifestantes que no le permitieron abrir su negocio como todas las mañanas. Luego de varias horas de discusión, el comerciante no pudo aguantar las lágrimas y se largó a llorar.
La indignación del hombre surgió porque todos los 25 de septiembre la ciudad recibe a miles de visitantes que se acercan para celebrar a la Virgen del Rosario de San Nicolás, por lo tanto, es un día especial para todas las personas del sector gastronómico, que se preparan para tener un buen número de ventas.
La manifestación que se instaló en Avenida Savio y 188 permaneció hasta el mediodía. Durante toda la mañana el parrillero intentó abrir su comercio pero no tuvo éxito. "A mi no me respetan, vayan a cortar a otro lado" les dijo el comerciante afectado y, tras este pedido, recibió una respuesta insólita: "Tomate un vasito de agua, estas muy nervioso".
"Uno, y más en esta fecha, tiene fe y esperanza en que el país cambié. Por mis hijos", expresó finalmente el vendedor a los medios de comunicación.






