El viernes comenzó de manera complicada en la Ciudad de Buenos Aires. Un paro sorpresivo de la línea B de subterráneos sorprendió a cientos de personas esta mañana. Si bien los subtes comenzaron a funcionar de manera habitual, minutos antes de las 7 metrodelegados comenzaron con un paro total por tiempo indeterminado de dicha línea.
La medida de fuerza en este caso, de acuerdo a lo anunciado por la Asociación Gremial de Trabajadores del Subte y Premetro (Agtsyp), se debe a una denuncia de los trabajadores que aseguran que varios de ellos fueron agredidos por negarse a operar con la presencia de asbesto, un material cancerígeno presente en algunos componentes de los trenes.
Cerca de la medianoche, un integrante de la patota y delegado de la UTA (Unión Tranviarios Automotor), ingresó al taller Rancagua y comenzó a increpar a operarios que se negaban a manipular materiales con asbesto. Esta persona golpeó y empujo a varios compañeros del taller, provocando que uno de ellos caiga en la zona del tercer riel electrificado, al borde de ocasionar una tragedia", detallaron en un comunicado desde Agtsyp.
Además de pedir disculpas a los usuarios por los inconvenientes ocasionados con esta medida, explicaron que la decisión de no iniciar el servicio en las próximas horas fue tomada para proteger la integridad física de los trabajadores y trabajadoras de la línea, dada la ausencia de condiciones mínimas de seguridad para prestar el servicio.
Si bien todavía se desconoce cuándo volverán a operar con normalidad los trenes de la línea B, aseguraron que en el transcurso de la mañana informarán los pasos a seguir.
Hasta que esto no se solucione vamos a tener este riesgo y provocaciones montadas por la empresa para que trabajemos en estas condiciones. Hay que retirar las flotas que contienen asbesto y no seguir exponiendo la vida de todos nosotros, añadió Claudio Dellecarbonara, delegado de la línea B y condenó: Estos trenes no pueden seguir circulando, pone en riesgo la vida de todos.
Estas agresiones tienen que ver con eso, la empresa armó una especia de grupo de choque junto con representantes de la UTA, acompañados por supervisores de la empresa metrovías que intentaron obligar a los trabajadores a realizar tareas con este material, denunció en diálogo con TN.






