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Los restaurantes tendrán que entregar la comida no consumida sin que lo pidan

En busca de evitar el desperdicio de comida, todos los espacios gastronómicos deberán ofrecer la posibilidad de llevarse los restos de comida ya paga.

Se estima que, a nivel mundial, se tiran por año más de 1300 millones de toneladas de alimentos en estado de ser consumidos en los restaurantes y bares. Las cifras, de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y Agricultura (FAO), advierten las consecuencias que van más allá del desperdicio, contaminando también por la emisión de gases de efecto invernadero, entre otras consecuencias.

En busca de reducir la cantidad de desechos alimenticios que se generan a diario en los restaurantes y bares de Capital, la Legislatura porteña aprobó una normativa por la cual los locales gastronómicos deberán entregar sin necesidad de pedirlo los alimentos pagados y no consumidos.

Además de exigir la exhibición de carteles que dejen en claro que pueden llevarse los restos de sus comidas, desde el Poder Ejecutivo  realizarán campañas de difusión y concientización de que "el alimento no se debe desperdiciar y que este es un compromiso que debemos asumir todos".

"Según datos de principios de 2017, de la Dirección de Pérdidas y Desperdicios de Alimentos de la Secretaría de Alimentos y Bebidas del Ministerio de Agroindustria, en la Argentina se desechan 16 millones de toneladas de alimentos por año, es decir, un 12.5 por ciento de todos los alimentos que se producen en el país. Con estos datos se estima que una persona tira 38 kilos de alimento por año", especifican en los considerandos de la normativa, que estará vigente para toda la Ciudad de Buenos Aires.

Cabe destacar que no será la primera del país en tener una legislación al respecto. "La ciudad de Rosario es la primera ciudad argentina en donde pedir lo que sobra en el restaurante es un derecho. El municipio se reunió con la Asociación Empresaria Hotelero Gastronómica de Rosario con el objetivo de promover la adhesión de todos los locales a esta movida, en el marco de una campaña titulada Los alimentos no se tiran", explicaron los creadores de la normativa.

Las sanciones para quienes no cumplan con la Ley irán de 500 a 5 mil unidades fijas, que representan entre 10.700 y 107 mil pesos.

Por otro lado, desde Protección al Consumidor explicaron que "el principal obstáculo a esta iniciativa es cultural, ya que son los clientes los que no se atreven a pedir lo que sobra de su comida, y lo que sucede es que una vez servido un alimento a un cliente, el restaurante no puede reutilizarlo y las sobras se tiran a la basura".

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