El gobierno bonaerense presentará hoy en la Legislatura un proyecto de ley que modifica el Código Contravencional de la Provincia para incorporar nuevas formas de vandalismo al código de faltas e incluir sanciones para quienes cometan esta contravención. En lo que va de este año, solo hasta marzo, ya hubo 117 hechos en establecimientos educativos que costarán al menos 100 millones de pesos.
Las multas o días de arresto alcanzarán también a los padres o tutores cuando el autor de los daños haya sido un menor. La propuesta habilita también a que puedan reemplazarse el arresto o la multa por la imposición de 2 a 10 días de trabajos de utilidad pública, en caso de que el contraventor no cuente con condenas previas y que la gravedad lo justifique.
Según los agregados, se sancionará con 5 a 30 días de cárcel o una multa de entre el 50 y 100 por ciento del sueldo de un oficial subayudante de la Policía bonaerense a las personas que "coloquen, introduzcan o arrojen sustancias insalubres o cosas capaces de producir lesiones" en los colegios públicos y privados, incluyendo sus inmediaciones. También se castigará a quienes manchen o ensucien los inmuebles afectados al servicio educativo.
Si se trata de una repetición en la contravención, la sanción a los padres se elevará al doble, pudiendo además "imponérseles el cumplimiento de una terapia familiar", señala el proyecto de ley.
El objetivo es proteger al alumno, al docente y a la comunidad educativa en general y asegurar la prestación del servicio educativo. A su vez, aplica a establecimientos educativos de educación pública y privada.
La iniciativa se lanza en un marco en que en la provincia de Buenos Aires, entre los años 2018 y 2019, se cometieron 248 robos y vandalismo en las escuelas públicas. Cada hecho de estas características, afecta no solo la calidad de las condiciones educativas, sino que también en algunos casos comprometen las clases de los chicos y la seguridad de quienes integran toda la comunidad educativa.






