Alba, la compañía holandesa dedicada a la producción de pinturas comenzó con un proceso de reestructuración por el cual despidieron, por el momento, a 30 trabajadores. La puerta de la planta de Garín fue bloqueada por los empleados, quienes piden la reincorporación ya que aseguran que la empresa no se encuentra en crisis sino que buscan atemorizarlos para que acepten otras condiciones de trabajo.
En este sentido, Daniel Kolinski, representante de los trabajadores, aseguró a C5N que la empresa desea utilizar el clima de crisis que afecta a múltiples compañías del país para poder modificar las condiciones de trabajo. "La empresa tiene planes para incrementar la productividad con una menor cantidad de trabajadores. Por eso buscan atemorizarlos con estos despidos, porque quieren aumentar el ritmo de trabajo, quieren imponer condiciones de trabajo diferentes de las que había antes", aseguró.
Lejos de lo que pasa a nivel nacional, los empelados aseguran que "no hay crisis para este empresa. De acuerdo con los balances hay ganancias fabulosas. En los últimos tres años han tenido muchas ganancias de hecho Akzo Nobel solventó las pérdidas que tuvo la compañía en Brasil".
De acuerdo a lo manifestado, la empresa ya habría realizado reestructuras anteriormente: "Primero despidieron a todos los trabajadores y desarmaron el sector administrativo. Se lo llevaron a Brasil y lo hacen desde allá. Es por ello que ayer los despedidos decidieron cerrar el ingreso de la planta en una manifestación que podría repetirse hasta que sean reincorporados.






