Sigue el escándalo

La clínica de Berazategui ya suma 11 denuncias por mala praxis

Se trata del mismo sanatorio donde semanas atrás le amputaron la pierna a una jubilada por error.
martes, 06 de agosto de 2019 · 12:30

La clínica de Berazategui que se hizo conocida en las últimas semanas por amputarle una pierna a una jubilada por error suma un total de 11 denuncias por mala praxis. Así lo confirmó la abogada Paola Stekloff, quien también adelantó que tiene una gran cantidad de documentación que complica al centro de salud.

Se trata del Nuevo Sanatorio Berazategui, ubicado en avenida 14 y calle 141, donde una mujer de 66 años que sufría diabetes debía ser sometida a la amputación de la pierna derecha. Sin embargo, los médicos se equivocaron y le amputaron la extremidad izquierda. para sumar indignación a los involucrados, días más tarde se conoció que la la operación de la mujer, llamada Magdalena Leguizamón, no habría sido necesaria.

Ahora Stekloff confirmó que presentará once denuncias contra la clínica por mala praxis por casos que fueron investigados a partir de "los cuestionamientos y las consultas" de varias familias que se acercaron a su despacho, según publicó TN.

Además, la abogada alertó que uno de los cirujanos de la clínica es titular de una casa funeraria. "Fernando Javier Palladino, médico denunciado por homicidio culposo, es el dueño de la funeraria Casa Central, que está ubicada a una cuadra del Nuevo Sanatorio Berazategui", indicó la Stekloff, algo que según contó la profesional, habrían advertido los familiares de una de las víctimas.

"Hace cuatro meses, a un hombre que murió en una cirugía —que no fue informada por mala praxis— le sugirieron en la clínica Casa Central. Cuando los parientes se dirigieron allí, encontraron a Palladino -que había realizado la operación- con un delantal negro", agregó.

La abogada se encuentra también a cargo del expediente de Dionisia Caballero, una mujer de 64 años que ingresó en mayo al sanatorio por una fractura de muñeca. Tras la operación, sufrió un paro cardíaco y quedó en estado vegetativo. La paciente murió el 23 de junio por una infección generalizada. 

Otro de los casos que lleva adelante es el de Teresa Angilletta, de 71 años, que murió después de una intervención quirúrgica del píloro. Sin embargo, en lugar de desobstruirle ese conducto que comunica el estómago con el duodeno, le quitaron la vesícula.

Comentarios